¿Debería prohibirse fumar en el coche con menores?

¿Debería prohibirse fumar en el coche con menores?El pasado 10 de febrero la cámara de los comunes británica inició el debate de la prohibición de fumar en los vehículos en los que se transporten menores de edad. Si se aceptara la ley, la acción de fumar en un coche con menores en el interior sería vista como un delito.

Rápidamente algunos de los diputados más conservadores han salido a la defensiva ante la posible futura ley, ya que han afirmado que supondría una intromisión excesiva en la vida privada de las personas. Pero aquí surge la primera cuestión a reflexionar: ¿Es justo que los menores sufran las consecuencias de la libertad de fumar de los adultos? La respuesta es no. Ningún humano debe perjudicar a otro por el hecho de ser libre en sus decisiones, y mucho menos si comportan efectos negativos en referencia a temas serios, como la salud del entorno y de la sociedad.

Es por esa razón que las organizaciones sanitarias y antitabaco defienden que “La libertad de cada uno termina donde empieza la de otra persona”. Además, se añade a esta idea Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia, asegurando que lo que debe primar es la tolerancia y el respeto. Es por esta razón que, la mayoría de los padres, saben que no es sano fumar delante de menores y eso es, precisamente, uno de los motivos por los que intentan dejar de fumar.

Como ya todos sabemos, el cigarrillo y el humo que desprende comportan riesgos graves para la salud, sobre todo en niños y jóvenes, tal como certifican cientos de expertos sanitarios. En el caso británico, el informe publicado por British Medical Journal demuestra que el humo del tabaco es el responsable de la atención, en el transcurso de un año, de 300.000 niños en atención primaria y del ingreso de 9.500 a causa de situaciones más graves.

La abrumadora evidencia científica, tal como expresa el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, muestra el daño que supone dicho humo del tabaco en el proceso de maduración de las personas. Otros expertos también afirman que éste puede estar relacionado con episodios de otitis, asmas, infecciones respiratorias e incluso puede llegar a la muerte súbita.

Pero si los gobiernos saben los perjuicios que comporta el tabaco, ¿por qué defienden la idea de que no se respeta la libertad de la sociedad? ¿No será que bajo esa respuesta subyace el interés por los ingresos y beneficios económicos del consumo de tabaco? La realidad, en el caso español, es que el Gobierno ingresa 11.000 millones de euros al año por impuestos del tabaco. Tal cantidad no quieren rechazarla, yendo en contra de dicho código ético y de salud ciudadana.

Así que, ¿no se ha removido la consciencia del Gobierno para implementar alguna reforma similar? Pues por lo que parece ser no, ya que el ejemplo británico no ha calado porque no hay prevista ninguna modificación de la normativa. En 2011 entró en vigor la actual ley antitabaco, prohibiendo fumar en establecimientos públicos cerrados. Con aquella reforma, nuestro país se colocó entre los niveles de mayor restricción de tabaco en la Unión Europea, junto con Irlanda, Reino Unido y Chipre. Ahora Gran Bretaña ha subido un escalón, dejando a dichos países por debajo.

Aunque sí que es cierto que España ha hecho ciertos avances en las leyes antitabaco, parece que se está quedando atrás y debe incidir más en el cuidado de la sociedad infantil y juvenil. Es por eso que el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT) reclama que la propuesta anglosajona tenga cabida en nuestro ordenamiento jurídico.

Así que la última cuestión a reflexionar sería, ¿se debe prohibir fumar en los vehículos con menores o más bien concienciar a nuestra sociedad de los aspectos perjudiciales del tabaco?

Por un lado, si se pretende eliminar a largo plazo el tabaco de la vida de los niños y jóvenes que son fumadores pasivos, los gobiernos deberían hacer campañas de concienciación y dejar que la decisión final fuera de los adultos. Pero por otro lado, si se pretende eliminarlo a corto plazo, la prohibición acompañada de una sanción sería la solución más directa.

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