La obsesión por la felicidad inmediata

La tecnología está presente en nuestro día, día. No se puede negar la evidencia que esta se desarrolla y mejora rápidamente. Este hecho ha hecho posible que la sociedad actual sea muy diferente a la de hace 20 años, no nos comunicamos de la misma forma que antes… Básicamente, la vida se ha digitalizado. Resumiendo, podríamos decir que la tecnología hace que nuestra vida sea más “cómoda”, más sencilla. Pero, realmente… ¿nos aporta felicidad?

La felicidad es un término difícil de definir, ya que cada persona está capacitada para decidir lo que a cada uno le hace sentir bien consigo mismo y sentirse feliz. Entonces… ¿puede la tecnología ayudarnos a hacer esto?

A menudo nos obsesionamos tanto con el progreso de la tecnología que nos olvidamos de lo que realmente es, un componente del progreso humano. Esto, no se relaciona con el aumento del bienestar mental de una persona. 

A causa de la gran influencia que tiene actualmente puede suponer una necesidad para muchos de nosotros, una necesidad que con el paso del tiempo te hace depender de ella y, en muchas ocasiones, hace que dejemos de pensar por nosotros mismos.

Por añadidura, el uso de las tecnologías y de las pantallas puede derivar a contraprestaciones si se hace mal, sobre todo relacionadas con la salud, afectando a malas condiciones corporales o alteraciones en el sistema nervioso. 

Es verdad que la tecnología ayuda a mejorar la calidad de vida. Sin embargo, en medio de lo que parece ser un creciente abundante de recursos y progreso humano continuo, estamos experimentando una epidemia de salud mental, con altas tasas de ansiedad y depresión. Así pues, la tecnología, a veces, nos puede llegar a hacernos sentir peor en lugar de mejorar. Las redes sociales pueden convertirse en una herramienta de comparación con otras personas y una fuente de ansiedad.

Concluyendo, los avances tecnológicos son importantes para las nuevas generaciones, ya que nos ofrece muchas oportunidades en poder consultar cualquier tipo de información en todo momento. Pero, es muy importante saber utilizarlas con control, porque si hay un acceso puedes llegar a sufrir graves consecuencias. Además la felicidad que aportan es inmediata, es algo que sucede en un instante pero realmente estamos mejor rodeados de personas que te quieren que no, mirando una pantalla.

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