Curiosidades sobre los koalas

Curiosidades sobre los koalas

De hermoso físico son los Koalas; parecieran peluches vivientes sobre los árboles de Australia. Este animal protagonista de uno de los mitos más graciosos del mundo animal no pertenece a la familia de los osos como muchos consideran sino que es un marsupial. Es incorrecto, entonces llamarlos oso koala.

De tal forma, y como digno de los de su tipo, el Koala lleva a su cría dentro de una bolsa en la cual el pequeño termina de desarrollarse pues al nacer son débiles en extremo.

A los koalas se les tilda de ebrios. Y es que como duermen gran parte del tiempo algunos consideran que lo hacen pues de emborrachan con cierto alimentos. Sin embargo, esto es falso. Los koalas duermen mucho debido a que es la mejor manera de dirigir la dieta fibrosa que ingieren y porque esta contiene bajos contenidos nutritivos, siendo el sueño la mejor manera de conservar las energías.

Esta especie suele dormir entre 18 y 20 horas al día. Y aunque son animales nocturnos también se les puede observar desplazándose durante el día.

Los koalas son capaces de adaptarse a determinadas condiciones. Por ejemplo, además de ser más grande, los koalas que viven en el sur de Australia poseen una piel más gruesa que los que habitan en el norte para poder resistir las bajas temperaturas durante el invierno en esa región.

Datos básicos sobre los koalas

Este animal ha desarrollado sus extremidades de manera tal que le sea fácil desplazarse sobre las ramas y el árbol en general. Los koalas poseen cinco dedos en sus patas delanteras, de los cuales dos se oponen al resto de forma tal que son capaces de moverse con independencia.

Los koalas viven en varios árboles, por decirlo de algún modo: cada koala posee varios árboles como propiedad propia, entre los cuales se mueve indistintamente. La cantidad de árboles que cada koala posee depende de factores tales como la posición dentro del grupo, la edad, el sexo y la calidad del hábitat.

Para indicar cuál es su territorio, el koala macho posee una glándula del olor oscuro en el pecho, la cual exuda una sustancia pegajosa que se frota a los árboles a modo de marca.

Los koalas braman y lo hacen de una manera que se contrapone a lo suave de su aspecto físico: emiten un fuerte ronquido que culmina en un eructo; esa es la manera que poseen para comunicarse.

Tristemente el hábitat de los koalas es el más amenazado debido fundamentalmente a los incendios forestales y las enfermedades que con mayor frecuencia están atacando a los eucaliptos, árboles a partir de los cuales se compone la dieta de los koalas.

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario