Los glóbulos rojos o eritrocitos

Los Glóbulos rojos, además llamados eritrocitos, ingrediente celular de la sangre, millones de los cuales en la circulación de los vertebrados le dan a la sangre su color característico y llevan oxígeno desde los pulmones a los tejidos.

El glóbulo rojo humano maduro es reducido, redondo y bicóncavo; hace aparición con apariencia de pesa en el perfil.

Características de los eritrocitos

La célula es maleable y asume una manera de campana cuando pasa por medio de vasos sanguíneos increíblemente chicos.

Está cubierto con una membrana compuesta de lípidos y proteínas, no tiene núcleo y tiene dentro hemoglobina, una proteína roja rica en hierro que se integra al oxígeno.

La sangre está compuesta de múltiples elementos, que tienen dentro glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma.

Los glóbulos rojos son enormemente perfeccionados, bien adaptados para su funcionalidad primordial de transportar oxígeno desde los pulmones a todos los 

Funcionalidad de los eritrocitos

La funcionalidad de los glóbulos rojos y su hemoglobina es transportar oxígeno desde los pulmones o branquias a todos los tejidos del cuerpo y transportar dióxido de carbono, un producto de desecho del metabolismo, a los pulmones, donde se excreta.

En los invertebrados, el pigmento portador de oxígeno se transporta libremente en el plasma; su concentración en glóbulos rojos en vertebrados, tal es así que el oxígeno y el dióxido de carbono se intercambian como gases, es más eficaz y representa un considerable avance evolutivo.

El glóbulo rojo de los mamíferos se ajusta todavía más al carecer de un núcleo: la proporción de oxígeno requerida por la célula para su metabolismo es, entonces, muy baja, y la más grande parte del oxígeno transportado puede liberarse en los tejidos.

La forma bicóncava de la célula facilita el trueque de oxígeno a una agilidad recurrente en el sector más importante viable.

En un circuito por medio del sistema cardiovascular, los glóbulos rojos llevan oxígeno de los pulmones a los tejidos del cuerpo y llevan dióxido de carbono de los tejidos del cuerpo a los pulmones.

Creación de los globulos rojos

El glóbulo rojo se lleva a cabo en la médula ósea en numerosas etapas: desde un hemocitoblastos, una célula multipotencial en el mesénquima, se transforma en un eritroblastos (normoblastos); A lo largo de dos o cinco días de avance, el eritroblastos se llena gradualmente con hemoglobina, y su núcleo y mitocondrias (partículas en el citoplasma que ofrecen energía para la célula) desaparecen.

En una época tardía, la célula se denomina reticulocito, que al final se transforma en un glóbulo rojo totalmente maduro. El glóbulo rojo promedio en humanos vive de 100 a 120 días; Hay cerca de 5,2 millones de glóbulos rojos por milímetro cúbico de sangre en el humano adulto.

A pesar de que los glóbulos rojos son por lo general redondos, una chiquita proporción es ovalada en la persona habitual, y en algunos estados hereditarios, una más grande proporción puede ser ovalada.

Algunas patologías además detallan glóbulos rojos de manera anormal, entre otras cosas, ovales en la anemia perniciosa, con apariencia de media luna en la anemia de células falciformes, y con proyecciones que dan una fachada espinosa en la acantocitosis del trastorno hereditario.

El número de glóbulos rojos y la proporción de hemoglobina varían entre diferentes individuos y bajo diferentes condiciones; el número es más grande, entre otras cosas, en personas que viven a enorme altura y en la policitemia de la patología.

Al nacer, el recuento de glóbulos rojos es alto; cae poco luego del nacimiento y se eleva gradualmente al nivel de mayores en la pubertad.

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