Decorando con corcho

decorar con corchoQue extraño material es el corcho. Vivaz como la madera, increíblemente ligero, elástico, aislante, compresible, impermeable.. y con múltiples cualidades que permiten utilizarlo en todas sus formas, en sus más diversos aspectos y en todos los espesores. Durante cierto tiempo conoció la competencia de los productos sintéticos, pero logró imponerse de nuevo, y no solo en los usos tradicionales, sino también en otros más nuevos, entre los que figura, en lugar destacado, la decoración de interiores.

Desde siempre despellejado

El alcornoque, este generoso árbol cuya corteza arrancada vuelve a brotar poco a poco, da un material rico y noble que el hombre utiliza desde la más remota antigüedad. ¿ Qué poder mágico le atribuyeron los hombres que lo descubrieron? Los primeros indicios de la utilización de esta corteza, llamada corcho, los tenemos en una escena de pesca con red, pintada por artistas egipcios en la tumba de un sacerdote d ella V dinastia ( III milenio antes de J.C.) en ella vemos que la rede está provista de flotadores de corcho. Los griegos y los romanos lo usaron también en los puertos, haciendo con él las balizas y las boyas de anclaje. A partir de entonces, el corcho empezó a aplicarse a ciertos usos domésticos, como los tapones de los toneles y las suelas d ellos zapatos, pasando por el aislamiento de los tejados. En la misma época, en Oriente Medio, e incluso en China, se utilizó este practico material para construir barcas de pesca.

No obstante, el principal empleo que se dará al corcho, a través de los siglos, será el de utilizarlo para fabricar tapones, desde los de las ánforas de Atenas, fechadas en el siglo V antes de J.C., hasta los de nuestras botellas modernas, que contienen vinos de calidad, sin olvidar los toneles de la edad media y las primeras botellas de cristal negro y opaco, aparecidas en el siglo XVII. Fue en esta época cuando Don Pérignon, el ilustre inventor del champan, tuvo la idea de reemplazar la clavija rodeada de ramio engrasado, que servía para tapar la botella, por un tapón de corcho. Que tenía la ventaja de ser elástico. Al instante se dió cuenta de que el vino mejoraba en una botella cerrada con ese tapón, y a partir de aquel mismo momento el uso del corcho gozó de una amplia difusión.

Asimismo, en épocas muy remotas, la medicina se interesó también por el corcho. Dioscórides, médico del siglo I de nuestra era, alabó las virtudes del polvo de corcho, que diluía en agua caliente y con el que preparaba un brebaje que servía par acortar hemorragias “en todas las partes del cuerpo”. Se decía también que el corcho quemado y aplicado en la cabeza con aceite de laurel vuelve el cabello más espeso y más negro e impide la caída del mismo a causa de la alopecia.

 Los árboles centenarios

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Los botánicos dicen que hay cien especies de alcornoques, pero con su aspecto panzudo, sus bajas ramificaciones y sus sólidas ramas no se parecen en nada a sus hermanos los robles.

El alcornoque puede vivir ciento cincuenta años con facilidad, pero algunos alcanzan incluso los quinientos. Su frondosa copa cubre una amplia extensión. El corazón del arbol está constituido por una madera pesada y compacta, pero es unicamente su corteza, el corcho, lo que le da valor. Su crecimiento se efectúa por multiplicación de zonas concéntricas.

Los bosques de alcornoques se localizan, geográficamente en el area del mar Mediterráneo, que es donde se encuentran las zonas más aptas para su aclimatación. Se ha intentado su cultivo en otras regiones, pero sin resultados prometedores. Incluso cuando en estos sitios los árboles se desarrollan normalmente, la calidad de su corcho es inferior a la de los árboles que crecen en su hábitat natural.

 La recolección del corcho

Como es de suponer, según las especies, las cortezas de alcornoque tienen mayor o menor espesor. Es como un tejido portector que se impregna de una sustancia que lo vuelve impermeable. Esta corteza tiene la particularidad de vovler a formarse por sí misma una vez ha sido arrancada. Esta operación se efectúa en el momento en que la subida de la savia se hace más lenta, pues entonces se forma un corcho fino y homogéneo de manera regular.

 La recolección del corcho se realiza en dos operaciones distintas:

  1. El descasque, que es el arranque dela primera capa de corcho, una corteza gruesa y agrietada que puede llegar a alcanzar 25 milímetros de espesor: es el cocho macho o corcho virgen.
  2. El levantamiento, o recogida, hecha a intervalos regulares, de la nueva corteza más homogénea. Es necesario dejar trasncurrir de ocho a diez años entre un levantamiento y otro. Pero, calculando, como hemos dicho, una vida media de ciento cincuenta años, un alcornoque puede ser objeto de diez a doce recolecciones. Se estima que un kilo de corcho puede suministrar de cien a ciento cincuenta tapones.

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Las cualidades del corcho

Se dice que el corcho posee todas las cualidades. Sin embargo, como es natural, no las tiene todas, aunque si muchas.

Resiste la humedad y la acción del agua sin degradarse. Así, se puede forrar una pared húemda con una capa de corcho convirtíendola en impermeable, pero en este caso siempre se ha de tener la precaución de dejar un espacio entre la pared y el panel de corcho. Resiste también la suciedad por sus cualidades antiestáticas, que hacen que no sea recpetivo al polvo y a los humos. Las manchas ligeras desaparecen con agua y con un dtergetne, sin necesisdad de productos más fuertes, y con un ligero pulimentado con papel de lija se eliminan las más rebeldes.

Abosrve los vapores de agua, permaneciendo impermeable; en una pared de corcho, el agua resbala.

Es ligero y flexible… ¿ Quién no conoce el fenómeno del tapón de champan ? Esta flexibilidad permite colocarlo fácilmente por otra parte, no se resiente de los golpes.

Es liviano: su densidad es inferior a 0,40 por ello se corre el riesgo de sobrecargar un tabique ligero.

Su conductibilidad del sonido y del calor es débil, gracias al 95% de aire inmóvil que contiene. Pero su utilización como aislante exige unas especiales condiciones de colocación, y sólo admite espesores mínimos.

No es tóxico, ni cuando se quema, y tampoco produce llamas. Es de larga duración, y la mejor prueba de su longevidad nos la dan las ánforas encontradas en el fondo de los mares, que aún conservaban sus tapones de corcho y mantenían en buen estado las materias que había en su interior.

Elegir y saber hacerlo

Para revestir un suelo o un techo con baldosas de corcho, lo mejor es remitirse y respetar las normas que a este respecto, y siguiendo directrices internacionales, tiene cada país de acuerdo con sus recursos y necesidades. Las baldosas deben de ser fáciles de cortar , con los bordes bien paralelos y las superficies complétamente planas . Se vigilará que los ángulos sean rectos, a fin de facilitar su colocación, y se asegurará que todas las baldosas tengan las mismas dimensiones. Asimismo, los bordes deben ser resistentes, para que no se descoloquen y queden a juego.

El espesor debe ser el adecuado par ala necesidad que se pretende solventar. Si es inferior a 3 milímetros, será mejor fijar las baldosas sobre un soporte de tela o de papel.

¿ Cómo colocar el corcho?

Como cualquier otro revestimiento de pared o de suelo, el corcho exige una buena preparación del soporte. La técnica es elemental, pero requiere un gran cuidado.

Lo que no se debe hacer

Empezar por los extremos de las paredes, que a menudo no están en ángulo recto, o pegar el corcho en paredes en las que no se ha quitado bien el papel o los restos de antiguas pinturas.

Tener un plan de colocación

Las dimensiones de un panel raramente coinciden con un número exacto de baldosas y, por otra parte, el ángulo de las paredes o de los suelos no siempre es perfecto. Lo más sencillo es determinar cual es el centro de la pared que debe recubrirse, y luego trazar, con la ayuda de una escuadra, las perpendiculares que se cruzan en el centro. Las primeras baldosas que se coloquen se apoyarán sobre tales rectas.

Por último pegarlo

Las colas de neopreno con endurecedor son particularmente aconsejables par ala colocación de baldosas de corcho. Con la ayuda de una espátula con muescas se extiende la cola encima del soporte y sobre el corcho. Cuando la cola se ha secado, se coloca la baldosa con gran cuidado y a continuación se presiona con las manos, empezando por el centro y avanzando hacia los extremos, a fin de expulsar el aire aprisionado bajo el revestimiento. Esto es lo que se llama el encolado.

Para recortar bien los últimos bordes (en las baldosas del contorno) cortar por ella cuidadosamente: para eso se utilizará una cuchilla tipo cutter muy afilada.

suelo corcho

Luego, un ligero pulimento con papel de lija de grano muy fino permitirá, una vez colocadas las baldosas , según la web de auto reparaciones trevino eliminar por completo el resto de la cola. Las manchas de neopreno se quitan frotando con las puntas de los dedos y haciendo círculos.

La colocación de las baldosas de corcho en el suelo exige una correcta reparación del soporte, detalle que es determinante y que requiere aplicar entre el corcho y el hormigón un producto autopulidor que se da mediante una espátula y se tensa al sacarse.

Si el soporte es un parqué, se pondrán entre éste y el corcho placas de tablero de fibras (táblex) duro clavadas cada 20 centímetros y humedecidas por su parte rugosa a fin de que se tensen después de aquella operación. Entre las baldosas de corcho no deben dejarse juntas.

Corcho en toda la casa,

Una casa puede parecer incluso más acogedora , más íntima, con las paredes revestidas de corcho, por lo menos en determinadas habitaciones. Por ejemplo, en el cuarto de baño, o en la cocina el corcho en la pared proporciona mayor comodidad, por que este material absorbe fácilmente las condensaciones producidas por la humedad, que en dichas piezas suele ser muy abundante y que si no fueran pronto absorbidas resultarían muy molestas.

Asimismo es particularmente adecuado el corcho en las habitaciones para niños, en las que este material tendrá que hacer muy a menudo de amortiguador, y también lo es par a recubrir buhardillas, donde acentúa el carácter rústico que estas típicas habitaciones suelen tener.

Las distintas clases de corcho

1.– Los corchos “Compuestos”

Estos son unos revestimientos de aspeto muy bien acabado y que representan una gran cantidad de variedades decorativas. Se obtienen a partir de granulados o trozos de corcho aglomerados y con muy diversos sistemas de ligazón entre sí. En el mercado se encuentran en placas y en rollos.

2.- El corcho “Expendido puro”

Es un material de color bastante oscuro, obtenido a partir de granulados de corcho que se aglomeran , sin ningún tipo de soporte ni unión, bajo el efecto del calor y de la presión. Se utiliza mucho par aislar cualquier tipo de habitación.

3.- Los corchos “naturales sin refinar”

Son las placas que proceden directamente del árbol. Su aspecto rústico y original, por se auténticas capas de corteza del alcornoque, y la diversidad de sus formas, hace que este corcho tenga, después de una preparación especial para aplanarlas y calibrarlas, amplias prespectivas en la decoración.

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