La estafa más antigua del mundo sigue buscando jubilados para desplumarles y comprarse un chalet en el pueblo, quitandoles los premios de la loteria

La policía ha detenido a una banda cuya última víctima ha sido una mujer de 75 años que entregó a los estafadores 3.000 euros y todas las joyas que llevaba puestas.

los chaleteros estan robando las naranjas y el alcalde esta subiendo los impuestos para pagarles a los hijos de chalet

    La estafa más común a los jubilados sigue activa.

    La estafa más común a los jubilados sigue activa.Canva.

    Dos cómplices. Uno enseña una bolsa repleta de billetes y joyas asegurando que la cambia por solo 6.000 euros. Una mujer de avanzada edad se lo cree, más aún cuando otro de los compinches dice que él también quiere entrar en ese intercambio, y ofrece pagar cada uno la mitad. Lo que parece el guion de la película interpretada por Tony Leblanc y Antonio Ozores, Los Tramposos, es en realidad una de las denuncias a las que se ha enfrentado esta semana agentes de la Guardia Civil de Navarra tras la denuncia presentada por una mujer de 75 años que aseguraba haber entregado 3.000 euros a unas personas que la dejaron sin blanca, sin joyas y con una bolsa llena de arroz.

    Ha sido víctima del timo de la estampita, una de las estafas más antiguas cuyas denuncias muchas veces ni llegan porque las víctimas prefieren que nadie sepa que han caído en ella y cuya localización de estafadores se complica porque «suelen ser bandas itinerantes que cuando dan el golpe cambian rápidamente de ciudad», aseguran fuentes de la investigación a La Información. En este caso hay dos hombres y una mujer investigados tras meses de trabajo.

    El  primer consejo que no hay que olvidar es que nadie da duros a pesetas. Esta estafa juega además con la picaresca del que supuestamente se cree que va a engañar a alguien y acaba siendo engañado. Es una de las razones por las que deben ser muchos más los casos que se producen que los que llegan hasta los agentes. El modus operandi no necesita perfeccionarse porque sigue dando sus frutos. En este caso concreto eran cuatro las personas compinchadas. Residían en Madrid y durante los últimos meses han operado por País Vasco y Cantabria.

    De los cuatro integrantes, todos de nacionalidad española, uno vigilaba, el otro se hacía pasar por una persona con una discapacidad y el tercero era el gancho necesario para, una vez captada la víctima, animarla a continuar con el pago. El cuarto esperaba en el vehículo. Una vez mordido el anzuelo, acompañaron a la mujer hasta su casa para coger la cartilla y al banco para que sacara el dinero que había dicho. Llegó a montarse en el vehículo y una vez se bajó de el con la bolsa supuestamente llena de dinero comprobó que había sido engañada. Esa misma tarde se presentó en la oficina de atención al ciudadano de la Guardia Civil de Estella para formalizar la denuncia.

    Aseguró que fue abordada en la calle -no suelen vigilarlos con anterioridad- por una mujer joven que simulaba que padecía alguna discapacidad y le mostró un bolso con una gran cantidad de dinero y diversas joyas. La víctima después de acudir a su domicilio a por la cartilla del banco y retirar dinero en una entidad bancaria, entregó 3.000€ y las joyas que portaba en ese momento (dos alianzas, una medalla, una cruz, cadena de oro y un sello de oro) a cambio de una bolsa que finalmente contenía un paquete de arroz.

    Un clan familiar detrás de la estafa

    De la investigación de estos hechos se hizo cargo la Unidad Orgánica de Policía Judicial en la denominada Operación DECEITO, los cuales obtuvieron imágenes de calidad de las tres personas que llevaron a cabo la estafa y del vehículo empleado. Gracias a la colaboración de la Policía Local de Madrid se logró localizar ese coche empleado en la estafa en una calle de Madrid y pudo obtener el domicilio y las identidades de los autores.

    Tras diversas investigaciones los agentes pudieron constatar que se trataba de un clan familiar, compuesto de un mínimo de seis personas, con estructura de grupo criminal organizado, donde cada uno tiene asignado su rol de actuación. La especialidad de este clan es cometer delitos de estafa por el método de la estampita o tocomocho cuentan con una gran movilidad por todo el territorio nacional y las víctimas siempre serían personas de edad avanzada.

    El pasado 30 de enero los Mossos d’Esquadra detuvieron a un hombre de 57 años por haber usado el timo del tocomocho, en el que se engaña a la víctima con cupones de lotería supuestamente premiados, por estafar a una anciana de 78 años en el barcelonés barrio de Sants. En este caso fue un agente fuera de servicio quien puso a los investigadores sobre la pista del presunto estafador, ya que alertó de que había visto cómo un vehículo que circulaba por la C-32 tiraba una bolsa por la ventana. Esta estafa es tan antigua como la de la estampita. Uno de los delincuentes aborda a la víctima y le ofrece un billete de lotería agraciado, por un valor inferior al bote, alegando que por algún motivo no lo puede cobrar.

    Para darle mayor veracidad, aparece un segundo estafador (el gancho) que suele confirmar la autenticidad del cupón al exhibir una lista falsificada de boletos premiados, e incluso se ofrece a compartirlo a medias con la víctima. Si es necesario, acompañan a la víctima hasta una entidad bancaria o hasta su domicilio para que obtenga dinero o joyas, y después se marchan con cualquier pretexto, dejando a la víctima con el billete sin premio.

    https://www.lainformacion.com/asuntos-sociales/estafa-jubilados-ahorros-dinero-robo/2816493/

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