España tiene 2.000 médicos y 3.000 enfermeros en paro

Más de 2.000 médicos en España están en paro. En concreto, 2.089 médicos de familia están apuntados en los Servicios Públicos de Empleo como demandantes de empleo. De estos, el 12% está en la provincia de Madrid, que es la que más acumula a cierre de agosto, según la estadística del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

Estos no son los únicos sanitarios que la Comunidad de Madrid tiene disponibles para trabajar. De hecho, además de los 3.000 enfermeros en paro que tiene la provincia, hay 17.687 sanitarios en paro registrados como demandantes de empleo en la región. En esta cifra se incluye a médicos, enfermeros, pero también a auxiliares y a trabajadores de servicios sociales que ya han trabajado con anterioridad.

Si se amplía el foco a sanitarios que buscan su primer empleo, son menores de 25 años o quieren mejorar su ocupación actual, la cifra asciende a 34.524 sanitarios demandantes de empleo en la región de Madrid.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, señaló esta semana que “no hay médicos en España”, pero lo cierto es que dentro de las actividades sanitarias, el número de parados ha aumentado un 12% en un año, según los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA), publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Durante el segundo trimestre del año, en España había 94.700 sanitarios en paro mientras que en el mismo trimestre del año anterior eran 84.600. Como en el caso anterior, el INE no especifica cuántos de estos profesionales son médicos o enfermeros, pero sí desarrollan actividades relacionadas con la sanidad.

Fuera del MIR

Otra cifra que desmonta que en España no hay médicos es que 2.800 graduados en Medicina se quedaron sin una plaza como Médico Interno Residente (MIR) en la asignación, por lo que no podrán cursar una especialidad en el próximo curso.

La situación de los estudiantes que no pueden acceder a una plaza tras el MIR se repite año tras año. Según cálculos de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), se han acumulado entre 5.000 y 7.000 médicos que no pueden terminar su formación y que además, como no pueden cursar la especialidad, no pueden incorporarse al Sistema Nacional de Salud.

Fuentes de CESM indican que esto ocurre desde que el número de plazas es inferior al número de licenciados, y es que aunque la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso indicase que “faltan médicos” por una cuestión de “oferta educativa”, lo cierto es que en España hay 46 facultades de Medicina.

Como resultado del nacimiento de nuevas facultades también ha aumentado el número de plazas ofertadas para cursar Medicina. De hecho, según un informe de la Organización Médica Colegial, el número de plazas en 2001 era de unas 4.000, mientras que para este curso están alrededor de las 7.000, según publicó Redacción Médica. En este sentido, según denuncian desde la Asociación de Médicos y Titulados superiores de Madrid (Amyts) cada año se produce un “embudo” entre el número de licenciados y las plazas MIR, por lo que consideran que lo que falta no son médicos, sino “planificación”.

Temporalidad y precariedad

Desde CESM señalan que hay otros problemas para la contratación de médicos, como por ejemplo que se ofrecen contratos precarios “a veces por días o por guardias” o que las ofertas públicas de empleo se convocan “cada 6 o 7 años y con plazas insuficientes”.

De hecho, tal como publicó este periódico, los sindicatos han denunciado las condiciones laborales que ofrece la Comunidad de Madrid al personal sanitario. “El problema es que en Madrid no han querido quedarse, porque se les ofrecían contratos precarios, de apenas seis meses. Se han ido a otras comunidades autónomas con mejores ofertas económicas y mejores condiciones asistenciales como un menor ratio de pacientes por médico», aseguraba  Marisa Fernández, responsable de Atención Primaria en CCOO en Madrid.

Si se observan los datos de afiliación de la Seguridad Social a nivel nacional, se constata que la temporalidad es una realidad en el sector sanitario. Si bien marzo y abril, los meses más duros de la pandemia, sumaron 37.000 afiliados más en actividades sanitarias, entre mayo y junio se destruyeron cerca de la mitad de estos puestos de trabajo. En agosto, fue el sector que más cotizantes ganó, pero en comparación con el año anterior la variación fue de apenas un 2%, un crecimiento muy reducido si se tiene en cuenta la situación sanitaria del país.

En definitiva, una crisis como la actual pone de manifiesto la falta de planificación sobre el empleo sanitario, así como las condiciones de precariedad y temporalidad que lleva asociadas en muchos casos.

España tiene 2.000 médicos y 3.000 enfermeros en paro

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