Defensa declara desierto el mayor contrato de armamento de la historia del Ejército de Tierra, de donde sacan tanto dinero

El Ministerio de Defensa ha declarado desierto el mayor contrato de armamento de la historia del Ejército de Tierra: la compra del nuevo blindado VCR 8×8 Dragón. El Consejo de Ministros del pasado 12 de julio aprobó la adquisición de 345 blindados por 2.083,2 millones de euros, pero se trataba solo de la primera fase de un programa que preveía adquirir a largo plazo 998 vehículos por 3.836 millones.

El acuerdo del Consejo de Ministros designaba a la empresa Santa Bárbara Sistemas, propiedad de la estadounidense General Dynamics, como contratista principal, por ser “la única opción con capacidad industrial suficiente para atender el objeto del contrato” y a Indra y SAPA como subcontratistas principales. Se alegaron razones de seguridad nacional para acudir al procedimiento de adjudicación «negociado sin publicidad».

A partir de ahí se inició la negociación entre el Ministerio de Defensa y la adjudicataria para la firma del contrato, que debía producirse antes de final de año. Sin embargo, la Dirección General de Armamento ha rechazado la oferta de Santa Bárbara y la ha considerado «no admisible» por razones técnicas, operativas y económicas. En concreto, la Oficina del Programa alega que no cumple con los requisitos del Pliego de Prescripciones Técnicas (PTT), ni en el plazo de ejecución, ni el número de prototipos y vehículos ni en el orden de fabricación de las diferentes configuraciones. Tampoco se ofrecen garantías financieras de que, en caso de que haya algún imprevisto, no repercutirá en un incremento del coste del programa.

Fuentes conocedores de la negociación aseguran que el punto de ruptura ha estado en que Defensa no quería revisar el pliego del contrato, pues eso le obligaba a llevarlo de nuevo al Consejo de Ministros, mientras que la empresa alegaba que no podía asumir unas condiciones que la abocaban a asumir pérdidas si se producía cualquier desviación de costes. 

Fuentes de Defensa aseguran que la adquisición del nuevo blindado 8×8 para el Ejército de Tierra “es una prioridad” y que el techo de gasto aprobado por el Consejo de Ministros sigue vigente por lo que, una vez fracasada la negociación con Santa Bárbara, se procederá a convocar un “concurso público”. Eso significa que cualquier empresa, española o extranjera, podrá presentarse y que el modelo elegido podría no ser el desarrollado en el programa de los demostradores tecnológicos, basado en el Piraña 5 de General Dynamics que ha recibido una financiación pública de 92 millones de euros.

Este programa se adjudicó a la UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por Santa Bárbara, Indra y SAPA para el desarrollo de las tecnologías que debía incorporar el futuro VCR 8×8. Los cinco vehículos del mismo tenían que haberse entregado en julio pasado al Ejército de Tierra. Sin embargo, las desavenencias entre los tres socios de la UTE provocaron que la entrega se retrasara a noviembre pasado y que ahora se haya fijado como nueva fecha mayo de 2020. El Consejo de Ministros tuvo que aprobar el pasado viernes un acuerdo por el que autorizaba al Ministerio de Industria a trasladar al año que viene los pagos previstos para este año.

El incumplimiento reiterado de los plazos llevó a Defensa a activar la cláusula que impone una penalización de más de 10.000 euros por cada día de retraso y a elegir a Santa Bárbara como contratista único para la fabricación de los blindados, descartando repetir en la fase de fabricación la experiencia de la UTE. Ni siquiera así ha sido posible.

https://elpais.com/politica/2019/12/23/actualidad/1577120541_848702.html
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