aquellos que nos envian a la guerra no tienen que apretar el gatillo o tirar una ronda de mortero, son los politicos

Se nos dijo que luchábamos contra terroristas, el verdadero terrorista era yo y el verdadero terrorismo era esta ocupación. El racismo de lo militar ha sido durante largo tiempo una herramienta para justificar la destrucción y ocupación de otro país. Durante mucho tiempo se usado para justificar las matanzas, la subyugación y torturas de otras gentes, el racismo es una arma vital empleada por este gobierno, es un arma más importante que un rifle, que un tanque, que un bombardero o que un barco acorazado, es más destructiva que el proyectil de artillería, o un rompe bunker o un misil tomahawk. Mientras que esas armas son creadas y de la propiedad de este gobierno son inofensivas, mientras que hayan personas que se nieguen a usarlas. Aquellos que nos envían a la guerra, no tienen que apretar el gatillo o tirar una ronda de morteros, no tienen que luchar en la guerra, solo tienen que vender la guerra. Necesitan a un público dispuesto a enviar y a poner sus soldados en peligro. Necesitan a soldados dispuestos a matar y a ser matados sin cuestionarlo, pueden despilfarrar millones en una sola bomba, pero esa bomba solo se convierte en arma cuando los rangos militares están dispuestos a seguir órdenes para usarla. Pueden enviar al último soldado a cualquier parte del mundo pero solo habrá guerra si los soldados están dispuestos a luchar.

La clase dominante los billonarios que obtienen beneficio del sufrimiento humano solo se preocupan en expandir su riqueza, en controlar la economía mundial, comprendan que su poder solo yace en su habilidad para convencernos de que la guerra, la opresión, y la explotación es por nuestro interés. Ellos entienden que su riqueza depende de su habilidad en convencer a la clase obrera a que mueran para controlar el mercado en otro país y de convencernos a que matemos o muramos se basa en su habilidad de hacernos pensar de que de alguna forma, somos superiores. Soldados, marineros, marines, aviadores, no tienen nada que ganar con esta ocupación la gran mayoría de gente viviendo en los EEUU no tienen nada que ganar con esta ocupación, de hecho, no solo no tenemos nada que ganar, que incluso sufrimos más, debido a ello. Perdemos miembros y damos nuestras vidas de forma traumática, nuestras familias deben contemplar los féretros abanderados siendo bajados a la tierra. Millos de personas en este país, sin asistencia médica, sin trabajo, sin acceso a la educación, debemos mirar como este Gobierno derrocha 450 millones de dólares diarios en esta ocupación.

La gente trabajadora y pobre de este país son enviados para matar a gente trabajadora y pobre de otro país para convertir a los ricos más ricos aun. Sin el racismo, los soldados se darían cuenta de que tienen más en común con el pueblo iraquí de lo que tienen en común con los billonarios que nos envían a la guerra. Tire familias enteras a la calle en Irak solo para volver a casa y encontrarme con familias siendo tiradas a la calle en este país con esta trágica e innecesaria crisis hipotecaria. Debemos despertarnos y darnos cuenta de que nuestros verdaderos enemigos no se encuentran en un país lejano y no son personas cuyos nombres desconocemos ni culturas que no comprendemos, el enemigo son personas que conocemos muy bien, personas que podemos identificar. El enemigo es un sistema que declara la guerra cuando es rentable, el enemigo son los Jefes Ejecutivos que nos despiden de nuestros puestos de trabajo cuando es rentable, son las compañías aseguradoras que nos niegan la asistencia médica cuando es rentable, son los bancos que nos expropian de nuestros propios hogares cuando es rentable. Nuestro enemigo no está a 5000 millas de distancia, está justo aquí, en casa. Si nos organizamos y luchamos juntos con nuestros hermanos podemos detener esta guerra, podemos detener a este Gobierno, y podemos crear un mundo mejor.

Si la tiranía y la opresión llegasen a esta tierra, será bajo el disfraz de lucha contra un enemigo extranjero…La pérdida de la libertad domestica será cargada de provisiones contra el peligro extranjero, real o imaginario – James Madison.

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