Ocho almejas cortan el suministro de agua de Varsovia si detectan contaminación

En Varsovia han unido tecnología y naturaleza en un proyecto tan insólito como interesante, además de eficaz.

La capital polaca utiliza almejas de agua dulce para controlar la contaminación del agua. Estos moluscos se alimentan filtrando el agua dejando abierta una pequeña rendija de sus conchas, pero si perciben alguna impureza, se cierran inmediatamente.

Los expertos han decidido aprovechar esto, colocando ocho de estas almejas en la bomba de agua principal de Varsovia. En cada una de sus conchas han enganchado un muelle que, en el momento en el que el agua se vuelve demasiado tóxica y el molusco se cierra, se acciona un botón. Cuando son pulsados más de uno de estos botones, automáticamente se corta el suministro de agua de la ciudad hasta que los técnicos revisan la incidencia.

Antes de “trabajar” en la bomba de agua principal de la ciudad, las almejas encargadas de activar las alarmas si detectan contaminación pasan por un proceso de aclimatación en el laboratorio, donde están durante dos semanas en aguas completamente limpias. Para evitar que se acostumbren a las aguas del suministro, tras tres meses controlando el agua de Varsovia, las almejas se devuelven a su hábitat y se sustituyen por otro ocho moluscos.

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