Padre finge que las bombas en Siria son divertidas para que su hija no se asuste

Salwa es siria, tiene 4 años y el sonido de las bombas le hace reír porque cree que son armas de juguete. Así se lo ha hecho creer su padre para protegerla, para que la pequeña no se asuste y sufra lo menos posible los embistes de la guerra.

Todo el que haya visto la película La vida es bella, de Roberto Benigni, recordará la escena en la que el protagonista le hace creer a su hijo que el campo de concentración nazi en el que se encuentran es una competición para ganar un tanque.

Abdullah y su familia, al igual que miles y miles de sirios, solo quieren estar lejos de los bombardeos, que el conflicto sea resuelto y vivir sin miedo.

La diferencia entre la interpretación de Roberto Benigni y este vídeo grabado por Abdullah, el padre de Salwa, es que esto es real y está pasando en el presente. A sus 32 años, Abdullah denuncia que “los niños están pasando por un trauma psicológico debido a los bombardeos constantes”, motivo por el que decidió inventarse ante los pequeños que el sonido de los bombardeos procede de pistolas de juguete y que no se trata de algo aterrador, sino divertido.

Esta ha sido la forma que ha encontrado para burlar la realidad ante estos supervivientes de la salvaje guerra de Siria, recién desplazados de Saraqib a Sarmada, en la provincia de Idlib, debido a los avances de las fuerzas oficialistas.

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