La calidad del sueño de los españoles, incluidos niños y adolescentes, está empeorando a consecuencia del uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y afecta negativamente a nuestra salud.
Las personas con un sueño profundo y sin interrupciones experimentan tasas más bajas de hipertensión arterial, diabetes, obesidad y otras enfermedades crónicas.
Especialistas de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra advierten que utilizar móviles y tabletas por la noche reducen el tiempo que dedicamos al descanso, algo que repercute negativamente en nuestro rendimiento.
Los expertos explican que nuestros cerebros empiezan a producir melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño, dos horas antes de irnos a dormir. Pero cuando usamos pantallas de aparatos electrónicos que emiten luz azul de onda corta, el cerebro entiende que aún es de día y retrasa la producción de melatonina con lo que estamos retrasando el inicio del sueño y dormimos menos horas.

Foto: Engin Akyurt / Pixabay
Este fenómeno conocido como insomnio tecnológico va en aumento en los últimos años y afecta a personas cada vez más jóvenes, ya que los niños empiezan antes a tener un móvil propio. Para los Especialistas de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra, esta reducción del sueño además de afectar negativamente en nuestro rendimiento y aumentar nuestro cansancio, influye en el apetito.
Al inhibir la producción de melatonina se aumenta la producción de neuropéptidos, que estimula nuestro apetito y la apetencia por alimentos más grasos y dulces. Esto provoca que engordemos más y seamos más propensos a sufrir enfermedades cardiovasculares.
Para poder mejorar nuestro descanso y el sueño diario, la Sociedad Española de Neurología nos ofrece algunas pautas:
- Realizar deporte a diario.
- No tomar una cena copiosa.
- Evitar tomar bebidas estimulantes.
- Mantener estables los horarios de sueño.


