¿Cómo ha cambiado la forma de comunicarnos con las nuevas tecnologías?

Desde la aparición del teléfono la forma en que las personas nos comunicamos ha cambiado completamente. En sus inicios todo el mundo los veía como una gran oportunidad para hacer llamadas a larga distancia. Ahora me pregunto, ¿qué han supuesto en nuestra forma de comunicarnos las nuevas tecnologías?

Con la llegada del teléfonosmartphones-02 móvil, las llamadas no eran suficientes. Necesitábamos algo más que nos diera la posibilidad de decir lo que queríamos de forma rápida, concisa y en cualquier momento. Así surgió la idea del SMS, un mensaje corto de no más de 160 caracteres. La estructura de estos textos era clara, iniciarlo con un “Hola”, seguir con una pequeña frase con el motivo del mensaje y finalizar con un “Gracias”. Con un coste de unas 25 pesetas por mensaje estaba claro que habíamos de ser breves para no superar los caracteres establecidos y haber de pagar por dos mensajes en vez de uno. Así, comenzamos a abreviar todas las palabras posibles, podíamos poner “k” y la persona que lo recibía entendía que era “que”, escribíamos “dnd” y la otra persona entendía “donde”. Desde la implementación de esta tendencia de abreviar las palabras muchos fueron y siguen siendo los que consideran que no es una buena costumbre que sólo perjudica a nuestra ortografía y gramática.

La cosa no quedó aquí, Internet es una de las herramientas más significativas en cuanto al desarrollo de las tecnologías de la comunicación en los últimos años, y con su expansión se crearon los chats. En los chats la distancia entre los usuarios no era un problema, no habiendo de pagar los altos costes de los mensajes de texto de los móviles. Hasta ese momento expresábamos nuestros sentimientos, pensamientos y opiniones a través de palabras, pero ya no eran suficientes. Hace más de 25 años y gracias a la ocurrencia  de un profesor universitario estadounidense, quien decidió que poner dos puntos seguidos de un guion y el final de un paréntesis, es decir :-), era un significativo de que sus comentarios en el chat eran irónicos y bromistas, nacieron las primeras representaciones de sentimientos. Esto tuvo una gran acogida y rápidamente fue extendiéndose. Tanto es así que se consideraban indispensables para denotar la emoción en los mensajes escritos. Crearon distintos iconos, como XD para representar una carcajada o 🙁 para denotar tristeza.

Unos símbolos que poco a poco fueron arraigándose en toda la población, quienes los usaban constantemente, a veces llegando a sustituir al propio texto. El cambio en la forma de comunicarnos mediante abreviaciones y estos curiosos símbolos llegó a consolidarse como un lenguaje universal. Con el tiempo los símbolos iniciales y sencillos fueron transformándose en imágenes prediseñadas que aparecían en los chats como Messenger.

Con la llegada de WhatsApp e Internet en el móvil, se ha producido un gran salto para la comunicación entre las personas. Cada día aparecen nuevas aplicaciones que nos permiten comunicarnos con quien queramos en el momento que deseemos y sin ningún tipo de restricción. Estas nuevas aplicaciones de mensajería dan una total libertad de comunicación, donde ya encontramos integrados más de 400 emoticonos, desde una simple carita otros sorprendentes, como un mono tapándose los ojos o un hombre caminando. Si antes nos interesaba escribir lo mínimo, ahora ya no es tan importante hacer abreviaciones, las conversaciones se han transformado en un flujo constante de mensajes, en el primero un “Hola” seguido de algún emoticono; en el segundo “Qué tal estás????”, quitando el signo de interrogación al inicio y aumentando su número al final para dar énfasis al asunto y dejando claro que tienes mucho interés; otro mensaje seguido para decir “Vendrás de compras?”, acompañado de un emoticono de una bolsa o de ropa; y finalmente otro mensaje “Andrea no puede venir, está enferma” y un emoticono con cara triste.

Hay plataformas y herramientas que no sólo permiten introducir emoticonos, pues añaden las animaciones, los GIFs, creando pequeñas animaciones para expresar lo que queramos.

En resumen, desde la aparición del teléfono móvil, con sus SMS, hasta los nuevos Smartphone, pasando por todo tipo de chats, se han producido grandes cambios: reducción del vocabulario empleando para buscar palabras o frases más cortas, abreviación de palabras, un abuso del uso de signos para dar énfasis y la introducción de símbolos, iconos o GIFs para sustituir o acompañar el texto.

Entonces me pregunto: ¿esta nueva forma de comunicación expresa realmente lo que sentimos? o, por lo contrario, ¿la intención de nuestros mensajes puede ser falseada? porque quién nos garantiza que alguien esté sintiéndose realmente feliz cuando escribe XD o :).

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