La mala planificación lastra al FC Barcelona

El equipo blaugrana agrupa a un conjunto de grandes jugadores liderados por el mejor, Leo Messi. Sin emgargo, ni él ni el resto de sus compañeros pueden luchar contra los elementos, es decir, contra una mala dirección deportiva que les pone palos en las ruedas.

Es cierto que esa mala planificación se ha visto agrabada por las graves lesiones de los delanteros Luis Suárez y Osumane Dembelé, además del bajo estado de forma de jugadores clave, pero una correcta dirección deportiva hubiera podido ofrecer más soluciones a un Quique Setién que va a tener que tirar de jugadores poco experimentados de la cantera.

J.M. Bartomeu, presidente del FC Barcelona

En el momento de escribir estas letras tanto Real Madrid como FC Barcelona están eliminados de la Copa del Rey por la Real Sociedad y Athletic de Bilbao, respectivamente. Pero hay un dato que ha diferenciado ambas eliminaciones: la alineación de Zidane para enfrentarse al equipo de San Sebastián estaba plagada de jugadores que han disputado pocos minutos y en la de Quique Setién, sólo hubo titulares.

¿Cómo diantres va a poder disputar en condiciones la Liga y la Champions con una plantilla tan corta? Si a ello sumamos la desconexión de Griezmann, la apuesta prematura (y obligada) por un jovencísimo Ansu Fati y la baja forma de puntales como Piqué, el proyecto blaugrana 2019-2020 zozobra por todos los costados.

Pero el mayor problema viene desde dentro, concretamente, desde la cúpula directiva que no ha hecho más que cometer errores de bulto con sus fichajes. El fracaso de Coutinho es histórico y el de Dembelé va por el mismo camino. Pero, lo pero es que no han aprendido nada: el fichaje del francés Antoine Griezmann era, a todas luces, innecesario. No era un tipo de jugador necesario para la actual plantilla, a pesar de su calidad, y a la vista está que su adaptación no es óptima.

Fichar por 160 millones al brasileño Coutinho, por 105 a Dembelé y por 120 a Griezmann han provocado un vaciado de las arcas blaugranas que impiden cualquier fichaje resolutivo. Si, además, tenemos en cuenta la normativa que impide desequilibrar el balance económico de ventas y compras de jugadores, la situación es desesperada.

Irónicamente, este último dato es el que ha obligado a vender en invierno a jugadores que podrían haber ayudado a dar descanso a los titulares. En definitiva, un desastre causado principalmente por Abidal y Bartomeu cuya onda expansiva va a causar estragos en el FC Barcelona durante un tiempo.

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