Sobre las tertulias deportivas del ‘late night’

“No dejes que la verdad estropee una buena noticia” es una popular frase que ha acompañado a la prensa de todo el globo, a modo de azote por las malas prácticas de algunos. Y es cierto que, en ocasiones, bien puede aplicarse tal sentencia a muchos debates deportivos del “late night” o a los largos noticieros sobre fútbol que compiten por la audiencia televisiva de sobremesa.

Gritos, coñas, alguna que otra salida de tono, música de tensión acompañando videos anodinos, discusiones artificialmente acaloradas, debates absurdos… En definitiva, un potaje de elementos que indigesta hasta los estómgagos más fuertes de los aficionados al deporte rey, periodistas o no.

Siento vergüenza ajena al ver a periodistas con años de experiencia comportándose como verdaderos payasos. No hablo de la burla, coña o pequeños piques habituales en todas las tertulias futbolísticas. Hablo de lanzar exclamaciones y exabruptos que no vienen al cuento, tan sólo con el objetivo de hacer creer al telespectador que alguien está enfadado o excitado de algún modo, es decir, actuaciones que casi podrían rivalizar con las que se puedan ver en telenovelas de bajo presupuesto.

Por no hablar de cuando lanzan “noticias bomba”, mensajes a la audiencia con mirada fija en cámara, fichajes secretos que sólo conocen ellos o exclusivas que luego se quedan en noticias de tres al cuarto. Y, mientras, los televidentes participan de esta broma gastándose su dinero en mensajes contra o a favor de una u otra opinión.

Dicho esto, no pretendo generalizar y disparar a todos los que participan en esos debates. En medio de tanta simulación de batalla, aparecen críticas constructivas y con fundamento, comentarios técnicos interesantes y, de vez en cuando, alguna noticia que, a la postre, se revela como veraz. Pequeños rayos de luz en la tormenta…

Eso sí, Pedrerol y cía, deben reírse de lo lindo cada vez que alguien como yo les critica por crear un ‘Salvame Deluxe’ del fútbol. Al fin y al cabo, cobran un buen ‘dinerete’ por ser abanderados de este modo de crear televisión y la audiencia les respalda… como a los programas del corazón de Tele 5. Verdad palmaria ésta y ante eso, poco se puede decir: es un producto de éxito, me guste o no.

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