Menores de 11 años con perfiles en las redes sociales, ¿estamos locos?

El estudio “Evolution of a child and technology”, realizado por la empresa de seguridad informática ESET, apunta un dato preocupante: la mayor parte de los menores de 11 años tienen su propio perfil en alguna red social. ¿Cree algún padre con un mínimo de sentido común que esto es prudente?

De acuerdo con el estudio de ESET realizado a 1.000 padres con hijos menores de 14 años, la mayor parte de los menores tiene un perfil en alguna red social antes de los 11 años.

Por desgracia, las noticias de casos de cyberbullying entre menores son cada vez más frecuentes. Por no mencionar otros peligros en la Red relacionados con menores que todos imaginamos.

Antes de empezar a conducir todos tomamos clases de algún tipo. No subimos al coche y arrancamos, ¿verdad? El acceso a la Red por parte de menores requiere de un conocimiento previo por parte de los usuarios y no estoy hablando de aptitudes técnicas. No, son necesarias otras condiciones más cercanas al sentido común, la precaución y a la conciencia del medio en el que te encuentras.

Es imposible que críos tan jóvenes sepan que hay verdadera gentuza en la red disupuesta a aporvecharse de la inocencia propia de esas edades. Y no es sólo un problema propio de las redes sociales sino de otros medios de comunicación que aparecen cada día…

La mayor parte de los niños tiene un perfil en alguna red social antes de los 11 años (en Rusia, con tan sólo 8 años) a pesar de que la mayor parte de las redes sociales más conocidas establece límites de edad superiores.

El acceso a todos estos medios empieza cada vez antes y os padres deben ser conscientes de que en el momento en que tu hijo/a dispone de un teléfono móvil, le abres la puerta a todo. ¿Qué tal si le enseñas antes a cómo y para qué usarlo? ¿Qué tal si le asustas un poco mencionando las cosas malas que pueden suceder? El grado de concreción queda, obviamente, a discreción de los padres, pero si no se hace, las consecuencias pueden ser malos ratos para los más jóvenes o, en los peores casos, verdaderos dramas.

¿Verdad que todos lo sabemos? ¿Por qué no obramos en consecuencia?

Esta entrada fue publicada en Opinión, Redes sociales. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *