Sobran viviendas y hay miles de jóvenes sin capacidad para comprarlas

Una de las consecuencias que ha traído la crisis es el fuerte descenso en la construcción por la falta de demanda. Los precios han caído en picado pero no tanto como el poder adquisitivo de la sociedad, en general, ni de la capacidad de comprar de los jóvenes.

Fuente: es.wikipedia.org

Fuente: es.wikipedia.org

He dicho “capacidad” porque no se trata de recursos económicos en la mayoría de casos. Hay jóvenes con trabajos fijos (sí, los hay, aunque sean raros como un perro verde) que no pueden acceder al crédito hipotecario para su ansiado primer hogar… a excepción, claro está, que compres el piso que te ofrece el banco, caído en sus manos por obra y gracia de un desahucio previo. Pero eso es otro asunto.

Es decir, o tienes el dinero en el colchón, como hacían nuestras abuelas, o tienes que olvidarte de ese piso que “en teoría” podías permitirte. No, no puedes porque o tienes el 100% del precio de venta o empieza a rezar para que el que te falte te lo ponga a crédito el banco de turno. Y reza fuerte y con pasión…

La situación es paradójica. Hay (potencial) demanda y hay oferta pero no hay acceso. Los bancos no abren el grifo, por mucho que algunos medios se hagan eco de “informaciones” que afirman lo contrario. Y en esas estamos: 583.000 viviendas nuevas por vender en España, aparte de las del mercado de segunda mano, y las parejas jóvenes mirándolas desde la calle.

La única vía posible que queda a muchos jóvenes para independizarse es la VPO. Pero es sólo una posibilidad: juegas a la loto y, si eres afortunad@, ganas. Si no, lo dicho: a ver pisos vacíos con cara de tonto.

Y, de ruido de fondo, los llantos provocados por los miles de desahucios que se siguen sucediendo cada día, la subida de impuestos y de las tasas universitarias. Vaya broma de mal gusto nos ha gastado el destino.

A vivir con papá y mamá hasta los 40. No queda otra.

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