NI FRESAS NI PIÑA

Cuando, hace unos días, leí la noticia me dije: “esto lo pongo en mi blog”, pero, lo que pasa muchas veces, lo  dejé para más tarde y se pasó el tiempo. Hoy lo he recordado y quiero comentarlo.

La noticia hace referencia a unas fresas un tanto originales como verán en la foto. La verdad es que a mí estas mezclas de sabores y colores no me acaban de convencer y me parece tan surrealista que me cuesta creerla; pero como he visto el producto deberé crérmelo.
Se trata de una fresas que han debido de pasar por todo un proceso de transformación genética con algunas otras adiciones porque ya me dirán ustedes si para resultar ser blancas qué no han debido pasar las pobres fresas. ¡Sí, si! tal como lo están leyendo ¡Fresas blancas! y eso no es todo porque, además de blancas resultan que tienen un ligero sabor de piña.

Al verlas pensé que eran fresas de las de siempre pero que las habían cubierto con ese producto que está tan de moda en pastelería, el “fondant”, una especie de plastilina, pero hecha a base de “nubes”, esas chucherías que gustan a los niños. Pues no, las tales fresas son blancas con sus motitas rojas y con un ligero sabor a piña. Y yo me pregunto qué demonios pintan unas fresas que no son fresas. Vean la foto y opinen.

 

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