¿Serpientes como mascotas? Tiene sus riesgos

Serpientes como mascotas

Las serpientes son reconocidas por ser fieles a sus dueños. Sin embargo, y a pesar que el entorno ha cambiado, no es usual que un reptil de este tipo sea la mascota predilecta de alguien. Y es que solo quien se apasiona con lo más salvaje y no siente miedo por un animal tan impredecible se atreve a tenerlo en su hogar.

Si ya has decidido tener una serpiente como mascota debes saber que eso implica riesgos y cuidados muy específicos en función de las especies que elijas. Sobre los riesgos que supone tener una serpiente como mascota versa el presente artículo.

Terrario

Antes de traer la serpiente a casa debes asegurarte de tener un terrario para que ella viva. Recuerda que a diferencia de otras mascotas como el perro o el gato, puede ser peligro, incluso para ti, tener una serpiente suelta por la vivienda.

El terrario debe tener suficientes dimensiones como para que el animal pueda desplazarse, es por ello que debes elegirlo en función de la especie y el tamaño que alcance una vez llegado a la adultez.

Las condiciones del hábitat de una serpiente son muy específicas, y varían según el ejemplar. No obstante, para tener una serpiente es imprescindible propiciarle la temperatura adecuada pues son animales de sangre fría.

Especial cuidado se debe prestar a que la serpiente permanezca dentro del terrario no solo porque puede significar un peligro en potencia para quienes viven en la casa, sino porque puede sufrir numerosos accidentes.

Las condiciones de vida de las serpientes son muy específicas. Si sale del terrario se expone a temperaturas que no son las adecuadas para su vida. De igual forma puede golpearse con algún objeto de la casa, o escapar por las ventanas o cuanta rendija encuentre a su paso, recuerda que es un animal muy escurridizo. Si existen otras mascotas en casa los cuidados deben extremarse, sobre todo sin son de pequeños tamaño.

Serpientes como mascotas y sus riesgos

Fuente: InfoSerpientes.com

Tampoco se recomienda tener suelta, e incluso tener una serpiente en la casa cuando hay un niño pequeño. Recuerda que los infantes no tienen noción del peligro y pueden ver al reptil como un juguete más. Esta no será la misma percepción por parte del animal, que se sentirá amenazado y lo atacará.

Especies más peligrosas

La primera tarea a realizar cuando se pretende llevar una serpiente a casa es buscar información sobre ella. Nunca adoptes una serpiente que sea venenosa o constrictora. Son especialmente peligrosas la boa o pitón.

Si bien este animal se considera entre las serpientes más dóciles, debes saber que un abrazo suyo puede significar la muerte porque es capaz de detener la circulación de la sangre. Como un animal salvaje, puede atacar a todos los que se pongan en su camino aun cuando no suponga una amenaza.

Por otro lado debes considerar el tamaño que el ejemplar tendrá cuando llegue a la adultez. Recuerda que algunos pueden medir hasta dos m. de largo y pesar 50 kg, lo que le da la opción de subir al cuello de un humano y estrangularlo. No son pocas la muerte ocurridas por situaciones como la anteriormente descrita.

Para quienes desean tener una serpiente como mascota, lo mejor es no descuidarse de ella para evitar que se escape y pueda ocasionar lesiones y daños a las personas de la casa o a los vecinos.

Fuentes: National Geographic – HogarMania

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