Serpientes de coral

Serpientes de coral

Las serpientes de coral pertenecen a la familia de los elápidos terrestres, que se caracterizan por ser venenosas y tener un par de colmillos huecos que se utilizan para inyectar el veneno.

Características físicas:

También se les conoce por el nombre de serpientes rabo de ají por tener una cola muy corta, con punta en forma afilada. Presentan escamas lisas y brillantes, y no se les distingue el cuello de la diminuta cabeza. Lo más llamativo es el diseño en forma de anillo de su piel escamosa, que intercala los colores rojo, amarillo y negro.

Localización Geográfica y Clasificación:

Se agrupan en cinco géneros diferentes y cada género se compone de varias especies, ellos son:

  • Calliophis, con 11 especies.
  • Sinomicrurus, con 5 especies.
  • Leptomicrurus, con 2 especies.
  • Micrurus, con alrededor de 70 especies.
  • Micruroides, con 1 especie.

Se clasifican en dos grupos de serpientes de coral según el género. Las del Viejo Mundo que tienen 16 especies agrupadas en los dos primeros géneros, y las serpientes de coral del Nuevo Mundo que se conforman de más de 65 especies reconocidas, agrupadas en los géneros restantes.

Se localizan mayormente en zonas tropicales de Asia, Sudamérica y Centroamérica, aunque en Estados Unidos y México se puede localizar con una especie, el género de las Micruroides.

Falsas corales:

Existe un grupo de serpientes no venenosas que se confunden con las corales por su colorido, por ello son conocidas como falsas corales o serpientes rey. Para diferenciar a la serpiente coral de una falsa, debemos observar los anillos del cuerpo. En la mayoría de las falsas corales, éstos están incompletos en el vientre, mientras que en las verdaderas corales solo tienen dos anillos de colores en su cola.

Hábitos de caza:

Para cazar sus alimentos aprovecha las horas más oscuras, es moderadamente agresiva y se alimenta de pequeños anfibios, aves y roedores. Pasa la mayor parte de su vida escondida bajo tierra o entre montones de hojarascas. Cuando se molesta no muerde en el primer intento de defenderse, sino que se sacude de manera esporádica y adopta una forma sinuosa en su cuerpo.

Hábitat:

Es un animal que se suele encontrar en los bosques y en las partes rocosas del desierto. Algunas especies son semiacúaticas.

Reproducción:

Cada hembra coral pone alrededor de 3 huevos cuando termina el verano, éstos incuban en 10 semanas y cuando las víboras nacen, miden entre 14 y 17 cm y ya son venenosas. Los ejemplares adultos pueden alcanzar algo más de medio metro de longitud. Se desconoce su longevidad media en libertad, pero en cautividad pueden vivir hasta siete años.

Mordida venenosa:

Después de 12 horas de ser mordidos por una serpiente coral aparecerán los primeros síntomas como debilidad, visión borrosa y falta de control en el habla. Esto se debe a que el veneno es casi exclusivamente neurotóxico, y genera parálisis en su presa para luego deglutirla.

En el ser humano el efecto es igual, es decir, de tipo paralizante. Al principio el paciente presenta caída de los párpados superiores, dificultad para hablar, parálisis progresiva de las extremidades y por último parálisis respiratoria.

Como los dientes de los elápidos son relativamente cortos, los registros asociados a sus mordeduras son poco frecuentes, pero debido a su potente veneno pueden resultar fatales. El único tratamiento efectivo es la administración oportuna del suero antiofídico.

Curiosidades:

Existen algunas medidas preventivas que debe saber por si se topa con alguna serpiente de coral; si la observa, deje de caminar, retroceda con rapidez y aléjese por donde vino, al menos 6 metros.

Nunca debe meter la mano en un agujero o cueva sin observar lo que hay dentro, estas víboras suelen esconderse allí. Cuando vaya de excursión, use pantalones largos y botas para proteger los pies y tobillos, por último, lleve un bastón para caminar por los senderos.

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