Cómo superar tus complejos a la hora de vestir

En el diario vivir existen muchas formas en que nos podemos sentir acomplejados. Es algo normal que, en algún momento de nuestra vida la apariencia física, la forma en que nos comportamos, el conocimiento que tenemos sean motivo de inseguridades. Esto depende, también, del terreno en que nos movamos. En definitiva, no es algo que un solo factor desencadene y debemos estar atentos porque puede significar un gran problema en la vida diaria.

Entre todos, uno de los complejos más frecuentes se presenta cuando nos sentimos mal por la manera que vestimos. Todos sabemos que la ropa es algo importante, sobre todo si eres una persona que necesita tratar con una gran cantidad de público, ya sea por tu trabajo o por algún otro factor. La verdad, es que la vestimenta sí tiene importancia, pero no debe ser algo por lo cual nos sintamos mal o genere ansiedad. A continuación, te comentaremos la forma de superar esas inseguridades y tener una vida mucho más controlada.

No exteriorices tus complejos

Debes comprender que no todas las personas se preocupan por ti, ni todos están al tanto de lo que te ocurre. Por lo mismo, es importante que, si sufres complejos por tu forma de vestir, no los exteriorices ni los conviertas en comentarios negativos a cerca de ti mismo o los demás. Esto lo único que hace es buscar lástima y la repulsión de quienes te rodean. La carga que llevas solamente es tuya. Si quieres hablar de ella, invita a un amigo y cuéntale cómo te sientes, muestra que te afecta y que quieres cambiarlo; esa es la mejor forma de hacerlo.

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No generes lástimas

Como ya dijimos antes es muy incómodo estar con alguien que se lamente de su situación. Las personas están dispuestas a ayudarte, a prestar sus oídos para tus problemas, pero nunca si todo el día tomas una actitud lastimera. Esto lo único que logrará es que los demás se quieran alejar de ti. Respétate y respeta a los demás, ese es el primer paso para que puedas superar tus inseguridades. 

No te recrimines, elógiate

Es normal que cuando sufras este tipo de inseguridades donde no te encuentras conforme con ninguna de tus prendas y consideres que te ves feo, sin gracia o vulgar con lo que usas, te suelas decir una y otra vez que no vales lo suficiente. Al estar en dicha situación los errores, fallos o fracasos se hacen más patentes y caemos en una espiral de autoflagelación. Lo más importante en este sentido es el amor propio.

Recuerda que no eres tú quien habla sino las inseguridades. Mírate al espejo y no te lastimes, al contrario, elógiate, busca los puntos fuertes de tu vestimenta, no te sientas menos por lo que tienes y agradece lo que se te ha dado. Poco a poco se te revelará la persona que está frente tuyo y verás que no es como tú piensas.

Esfuérzate en pensar positivamente

Muy de la mano con el anterior punto es bueno dejar atrás los malos pensamientos y comenzar mirar la vida de otra manera. Admirarte es una de las primeras cosas que debes hacer. No envidies a nadie, trata de mejorarte, no desees cosas que te puedan lastimar. Recuerda que el camino que todos transitamos es largo y es normal caer. Todos estos tropiezos te darán seguridad en ti mismo y se verá reflejado en todos los ámbitos de tu vida.

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