Disfruta de tus vacaciones sin gastar demasiado

Ya quedan pocos días para dejar atrás exámenes, clases, trabajitos y deberes. Ya quedan pocos días para empezar a olvidar a los profesores y lo poco o mucho que se ha aprendido a lo largo del curso.  Por fin quedan solo cuatro días para que el gran colectivo de estudiantes empiece las ansiadas vacaciones.

La palabra vacaciones puede tener una gran cantidad de connotaciones dependiendo, entre otros aspectos, de la herencia cultural, las experiencias vividas, los gustos o la situación económica de cada uno. Una cosa es cierta, en vacaciones se dispone de tiempo y cuando se es estudiante todavía más. Si las notas han sido buenas, en frente se presentan más de dos meses de descanso y de ausencia de obligaciones, dos meses de relax mental. La cuestión es saber como invertir ese tiempo con los recursos disponibles; cuantas veces habremos oído esa frase de: “Antes que tenía tiempo no tenía dinero y ahora que lo tengo no tengo tiempo”. Qué panorama tan desolador se le presenta al pobre estudiante… ¡No todo está perdido! La llegada del buen tiempo nos da la oportunidad de hacer un montón de actividades que, con un coste reducido, nos permiten estar distraídos y alejados de los aliados del sobrepeso y la monotonía: el sofá y el televisor.

Deporte y naturaleza

El verano es el momento ideal para salir de casa con la mochila en la espalda y empezar a andar por el monte (también podemos optar por hacer las salidas en bicicleta). Montar una ruta con los amigos nos puede salir bien económico si decidimos cargar con la tienda, la comida y todo lo necesario para cocinar. Podemos encontrar rutas para todos los gustos incluyendo algunas tan concurridas como el Camino de Santiago, 2012 es año Xacobeo, o la Transpirenaica, ruta de gran recorrido que cruza los Pirineos de mar a mar. También podemos hacer salidas de un día cargando solo el bocadillo del día y sin alejarnos demasiado de nuestra residencia.

Si somos más de agua también podemos optar por acercarnos cada día a la playa y en ella practicar deportes: no todo se reduce a estar tumbado tomando el sol. Una playa con mucha arena puede ser el espacio ideal para montar partidos de futbol, voleibol y frisbee o torneos de palas. También dentro el agua podemos optar por coger unas gafas y un tubo y jugar a ser Jacques Cousteau.

Viajar

Para los amantes del turismo también hay opciones, y algunas de ellas muy recomendables.

Todos solemos conocer nuestra ciudad y ser capaces de hacer una larga lista de sitios para visitar. Haberlos visitado ya es otra historia. La propuesta consiste en salir de casa con un mapa y empezar a recorrer todos aquellos rincones de los que todos los turistas hablan pero que como residentes nunca hemos tenido tiempo de ir a visitar. ¡Es turismo del bueno y con alojamiento gratuito!

Si se dispone de algo de presupuesto seguro que aparece la opción de hacer turismo en el extranjero. Conseguir un billete barato es realmente sencillo con las low cost y para el alojamiento existe Couchsurfing. Esta red social cada vez más extendida se basa en el intercambio de “sofás”. Después del registro y de crear un perfil se estará en disposición de pedir ser acogido en prácticament cualquier lugar del mundo.

Otra opción es trasladarse a un hostal y ofrecer trabajo a cambio de alojamiento. Existen varios hostels que lo ofrecen pero la mejor manera de viajar haciendo trabajo voluntario es a través de redes como Helpx o Wwoof. Se trata de redes sociales en las que se ofrece alojamiento a cambio de trabajo en entornos rurales como granjas.

Sea como sea, el verano es tan solo una vez al año y se tiene que aprovechar. Al final cada uno lo llenará como quiera o como buenamente pueda, lo que está claro es que no hay excusas: ¡no todo es gastar!

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *