¡Hola mundo!

“EL LUGAR DONDE ANIDAN LAS GOLONDRINAS”

Antes de nada me gustaría explicar el porqué de la decisión de este nombre. Ya que pienso hablar sobre la vida, no se me ocurre mejor animal que una golondrina para ejemplificar nuestro paso por el mundo, podemos ir y venir, subir y bajar…pero SIEMPRE, si queremos encontrar ese bien tan preciado y deseado que tantas veces se nos escapa sin darnos cuenta (por supuesto me refiero a la felicidad) tenemos que buscar dentro de nosotros…podemos ir muy lejos, pero siempre volvemos, siempre acabamos regresando al lugar donde partimos…al igual que ellas, que van tan lejos..SIEMPRE vuelven, siempre acaban anidando en el lugar que eligieron por primera vez…

“Extremadamente inquieta, pasa la mayor parte del tiempo en el aire, volando de un lado para otro, realizando repentinos quiebros o ascensos y descensos, batiendo suavemente las alas y alternando con prolongados y rápidos planeos. Lo mismo vuela a gran altura, casi fuera del alcance de la vista humana, como lo hace rasante sobre el suelo o la superficie del agua. Los cambios inesperados en su trayectoria o los giros repentinos son características inconfundibles. La gracilidad de su vuelo es proverbial.”

Creo que nos parecemos a ellas más de lo que pensamos y que este párrafo define muy bien lo que “podríamos” ser…

“…comenzando…”

     Seguramente la gente que de verdad me conozca va a sorprenderse de mi decisión de incluirme más a fondo en este mundo de telecomunicaciones que tan desacuerdo me tiene en tantos aspectos (este es otro tema a tratar largo y tendido y que haré más adelante), pero según están las cosas, si queremos adaptarnos a este mundo internetizado (no os sorprenda mi uso de palabras no “existentes”, porque soy de las que piensan que el lenguaje es para usarlo para expresarse con infinidad de posibilidades que no exactamente tienen que seguir las reglas establecidas) no he tenido muchas más opciones para sacar toda la energía psicológica que llevo dentro.

Uno de los problemas actuales, entre los muchos que nos abruman, es que NADIE nos da una oportunidad. Soy psicóloga y tengo MUCHAS IDEAS. Sí soy muy joven, pero tengo muchas ideas que podrían ayudar a mucha gente a llevar mejor su existencia, en resumidas cuentas a ser más feliz. Lo que busco (como supongo que tantas otras personas) es dedicarme a aquello que siempre he querido, ya desde pequeña buscaba entender la mente, me fascinaba el ser humano, con ese entramado de pensamientos, acciones, sensaciones, con esa mezcla caprichosa de deseos y deberes, fortaleza y fragilidad, que intentaban siempre hacerse un hueco en la sociedad que le tocase vivir…Pero la sociedad que me ha tocado a mí parece que me va hacer esperar un poco para poner en práctica el granito de arena que quiero dejar yo y me está poniendo las cosas muy difíciles. Ahora buscan gente con experiencia, me rio yo de esa palabra, ¿cómo vamos a conseguirla si nadie nos da una oportunidad? Además, ¿se puede saber cómo pueden asegurar que alguien que ha estado unos años haciendo un trabajo está especialmente obligado a hacerlo mejor que alguien motivado y con conocimientos suficientes para aprender rápido? Hace poco me contaron lo que hacía una persona en su trabajo en un centro de niños con dificultades… ¿sabéis lo que hacía? NADA…teniendo la oportunidad clave para influir de manera decisiva en la vida de un niño, en ayudarle a guiarle en su camino y no hacía nada…¿quién y cómo se puede medir lo que cada uno tiene que aportar? y claro,  seguramente si esa persona buscase trabajo no tendría ningún problema en conseguirlo… ¿y qué pasa con los demás? En fin, seguiremos esperando, pero eso sí, sin perder en ningún momento la ilusión…

En realidad pienso que es bastante contradictorio, ya que cuanto más se necesita la ayuda psicológica peor se ponen las cosas para ofrecerla. Por eso escribo, para todas aquellas personas que necesiten ayuda, que en momentos desesperados no tengan donde encontrarla, siempre encontraran este pequeño espacio que les comprenda, que les ayude a entenderse mejor, que les facilite el camino para colocar ese puzle que forma nuestra mente sin ni siquiera darse cuenta. Porque mi fin último, es la armonía. Creo que es lo que está en la base de casi todo, si hay armonía por dentro, se puede tener armonía en la superficie y cuando esto se consiga es mucho más fácil alcanzar la felicidad.  Es un trabajo duro, muy duro, pero que con el esfuerzo adecuado, siempre es posible.

Creo que en nuestra sociedad actual, se les olvida enseñarnos un pequeño detalle, se les olvida enseñarnos a vivir, pero no a vivir de cualquier manera (eso sí lo hacen, cierto es que tenemos cubiertas la mayoría de nuestras necesidades, pero no os confundáis, son las básicas tan solo…). Nadie nos enseña a crecer, nadie nos enseña a no sufrir, nadie nos enseña a tener una forma de pensamiento sana y práctica que nos lleve a la ansiada felicidad de la que hablamos. Y para nada me quiero referir a nuestros padres, que por el contrario, no hacen otra cosa que desvivirse por enseñarnos todo lo que saben y que gracias a ellos tenemos todo lo que merece la pena de nuestra sociedad. Me refiero a algo más profundo, algo más complejo, algo más psicológico y abstracto, algo que realmente nos ayude no solo a sobrevivir en este mundo que vivimos, que cada vez tiene mayores tasas de casi todo lo referido a la psicopatología (ansiedad, depresión y todo tipo de etiquetas que no paran de surgir), sino a VIVIR, vivir realmente siendo conscientes que malgastamos la mayor parte de nuestro tiempo (que no hace falta recordar que es muy poco)en hacer otras cosas poco importantes que van llenando nuestro camino, pero que están retrasando nuestro VIVIR, nos están haciendo pasar por la vida de puntillas, dejando escapar muchas cosas a su paso.  Olvidamos todo el rato que solo tenemos una vida, llena de cosas positivas y momentos especiales que merecen la pena ser aprovechados. Es cierto que también hay cosas malas, demasiadas quizás e imposibles de dejarlas al margen, pero que pueden ser menos malas si educamos adecuadamente a nuestro pensamiento. “De todo se aprende”, oí una vez, y solo el sufrimiento tiene una función si conseguimos interpretarlo y sacar algo de él. Muchas veces estamos equivocados en nuestras creencias (no siempre, por supuesto, solo me refiero a las que nos hacen daño, a las que nos coartan la libertad y las ganas de vivir, aquellas que nos hacen infelices…)y si consiguiésemos distanciarnos de ellas, ser conscientes de sus posibles sesgos, sólo así podremos poner remedio, podremos cambiar el filtro que guía nuestra interpretación del mundo y que es el culpable tantas veces de nuestros problemas.

Antes de seguir, me gustaría informar de mi facilidad para pasar de un tema a otro sin demasiada conexión debido a la rapidez en la que fluyen los pensamientos en mi mente algunas veces, pero para ello pido, que cualquiera que tenga alguna duda o quiera alguna aclaración o profundización sobre lo que sea, que no dude  en decírmelo. Para evitar mi dispersión, voy a intentar explicar los objetivos principales que tengo para este blog (aunque por supuesto son tan solo principales, porque estaría encantada de recibir sugerencias, temas a tratar, ideas a poner en práctica…). Soy una gran fan de la creatividad, y creo que sobre todo se consigue con la unión de diferentes influencias que favorecen el enriquecimiento, por lo que me encantaría recibir las máximas opiniones posibles.

Pero tengo que poner punto final a esta primera entrada, asique quiero acabar diciendo con mayúsculas que CREO EN LA PSICOLOGÍA. Creo fervientemente en lo que esta ciencia puede aportarnos en nuestro paso por la vida. Puede ayudarnos a crecer y a vivir, puede modular nuestra construcción y visión del mundo para evitarnos sufrimiento, nos ayuda a entendernos mejor y a tomar consciencia de nuestro alrededor y sobre todo nos apoya en la dura búsqueda de ese fin último y tan preciado, la felicidad. Pero no la felicidad, con mayúsculas (que no creo que exista y que muchos se pierden la otra por aspirar a tanto), hablo de la “pequeña”, de la de cada día, la que sí está en nuestra mano conseguir. Si se eliminasen los prejuicios todavía vigentes hoy que menosprecia nuestra ciencia pasándola a un plano secundario, cuando en realidad deberían ocupar un lugar muy principal. Este tema es muy amplio y yo quiero luchar por una psicología que llegue a todos, pero creo que voy a dejarlo para la siguiente entrada, que de nuevo hoy, me falta tiempo….

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