¡Los Marionettbot nos imitan!

Si alguna vez alguien ha pensado que los maniquíes resultaban sosos, ya no podrá pensar lo mismo.

Una tienda de moda de Japón, llamada United Arrowse, ha llevado a cabo un nuevo método de marketing con Kinect (de Microsoft para la conocida Xbox 360). Gracias a esta nueva tecnología, los maniquíes de la tienda se mueven imitando los movimientos de las personas que pasean por la calle.

Éstos llevan involucrado un sistema de reconocimiento de gestos – 16 cables por todo el cuerpo – que envía la señal registrada por Kinect, quen reconoce los movimientos de las personas cuando se encuentran delante de los cristales de la tienda, y es enviada inmediatamente al sistema tecnológico del maniquí, quen posteriormente imita el movimiento pareciendo que cobra vida.

A estos maniquíes se les conoce como Marionettbot, ya que imitan los movimientos de los humanos como si fueran grandes marionetas, tal y como se puede observar en la siguiente imagen, realizada en la propia tienda.

La Agencia TBWA/Hakuhodo es la que ha llevado a cabo esta nueva iniciativa, que hasta el momento supone una muy buena estrategia de mercado, ya que es imposible que la gente que pasea por delante de la tienda no se dé cuenta de que un “muñeco” le está imitando. De alguna manera este hecho invita a la persona a entrar en el local a ojear, o al menos, de recordar qué tienda le entretiene y de la cual hablará a todos sus conocidos como anécdota.

Resulta impresionante como las nuevas tecnologías avanzan y la sociedad depende de ellas. Existe gran competitividad a nivel internacional y este nuevo sistema tecnológico, como muchos otros, supone un gran peso en el mercado. Las tiendas que muestran mayor originalidad y actualidad son las que, casualmente, venden y se conocen más a nivel mundial.

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¡Un tiburón salva la vida a un hombre en medio del océano!

Toakai Teitoi, un hombre de 41 años que vive en el archipiélago de Kiribati, situado en el Pacífico, sobrevive durante 106 días perdido en el océano.

El 7 de enero de 2019, Teitoi se adentró con su barca junto con su hermano mayor Falaile, de 52 años, en el Océano Pacífico, con tal de pasar un buen rato pescando y con la intención de volver cuanto antes a puerto.

Mientras navegaban decidieron descansar. Su sorpresa fue cuando despertaron y vieron que se encontraban en medio del mar, perdidos, sin rumbo, con escasa agua y comida.

Al poco tiempo Falaile murió deshidratado y Teitoi decidió permanecer junto a su cuerpo sin vida durante toda la noche, arrojándolo al mar al día siguiente, con mucho dolor y pena. Durante toda la noche Teitoi estuvo rezando para salir de esa terrible pesadilla en la que se encontraba, maldiciendo el momento en que decidieron ir a pescar el día anterior.

Los días pasaban y se alimentaba de peces, bebía agua que almacenaba en barriles cuando llovía y se protegía del sol bajo una parte del bote. Temía continuamente por su vida, se encontraba débil y sin fuerzas para seguir aguantando, así que decidió tumbarse y descansar. De repente, unos golpes muy fuertes y continuos en el bote lo despertaron y al asomarse para ver qué ocurría vio un gran tiburón. En el momento se asustó pero poco después consideró que era su salvación, que ese animal peligroso y seguramente hambriento le estaba avisando de que cerca se encontraba el final de esta terrible historia.

Y así fue como Teitoi alzó la vista y vio que a lo lejos se encontraba una gran embarcación pesquera que le habían visto y se acercaban hacia su barca, con tal de salvarle la vida. Los pescadores iniciaron el rescate y le proporcionaron comida y bebida. A los pocos días llegaron a tierra firme y lo primero que dijo fue que “nunca volvería a montar en barco“.

Al tiempo, cuando la vida de Teitoi había vuelto a la normalidad, aunque con la pena de la pérdida de su hermano, éste relató su historia a la agencia de noticias France Presse, siendo muy conmovedora para todo su público.

El propio protagonista explicó que quién realmente salvó su vida fue el tiburón, que si no hubiera sido por su aviso no se hubiera despertado y jamás nadie le hubiera encontrado.

Ante esto, resulta increíble pensar como un animal carnívoro, de grandes dimensiones y poco doméstico podría tener la capacidad de actuar humildemente, tal y como lo explica Teitoi. Una vez más pues, podemos reconocer que los animales son los mejores amigos del hombre.

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¿El zumo de limón te hace invisible?

McArthur Wheeler era un hombre buscado por la policía tras varios robos a mano armada en EE.UU. En uno de ellos, Wheeler decidió echarse zumo de limón por el rostro, creyendo que así las cámaras de seguridad del local no lo reconocerían. Así pues, el individuo decidido entró a plena luz del día en un banco de Pittbusrg.

Wheeler se armó de valor y realizó su último gran golpe a plena luz del día y a cara descubierta – salvo por el zumo que se arrojó momentos antes – en un banco de Pittsburg con la intención de atracar y robar el dinero mientras nadie reconocía su rostro impregnado de jugo de limón.

Evidentemente, las cámaras de seguridad grabaron todo lo ocurrido y Wheeler fue detenido momentos después. Éste, muy sorprendido, preguntó a la policía como habían sido capaces de dar con él si su cara era totalmente irreconocible gracias a su truco con el limón.

Tal y como explicaba él mismo, probó su invento casero antes de iniciar el robo y asegura que salió como esperaba: cogió un limón, lo abrió por la mitad, lo exprimió en su propio rostro e instantaniamente se fotografió para verificar que no se reconocía a sí mismo.

La respuesta a tal pregunta absurda es que, Wheeler en el momento de la fotografía tenía tal escozor e inflamación en los ojos a causa del zumo de limón que desvió el objetivo de la cámara, por lo que obviamente su imagen no era la que aparecía en la fotografía y por esa razón no se autoreconocía.

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