Nuevo tema de Rosalía, nuevo debate en redes

Hace unos días Rosalía lanzó como presentación de su último disco el nuevo sencillo, Dí mi nombre, y con él una nueva puerta al debate sobre el tema que persigue y acompaña a Rosalía, la apropiación cultural.

La música de Rosalía es un mix de distintos estilos musicales, pero para definirla de alguna manera sería una mezcla de trap actual y pop con colores aflamencados. Ella misma define su música como música experimental, con una base de pop e inspiración flamenca.

Esa inspiración flamenca, según ella, en su música y presente en toda la performance que envuelve a la artista, es lo que viene enfadando y desconcertando a gran parte de la comunidad gitana de nuestro país. 

En primer lugar, para aquellos que no hayan estado en contacto con el término de apropiación cultural, de una manera sencilla, la apropiación cultural es extraer elementos que identifican a una cultura, siempre desde una cultura dominante o hegemónica hacia la cultura sometida, lucrándose de estos elementos o dándole una finalidad que nada tiene que ver con las que se le atribuyen. 

Si tenemos en cuenta esta definición, el problema para la comunidad gitana no se basa en que se trate de una catalana que imita el acento andaluz, sino que abarca mucho más que eso. El problema reside en la manera de utilizar estos elementos flamencos, en los cuales según ella solo se inspira. 

Foto: Elconfidencial.com

Podemos ver cómo en este último sencillo ha levantado un gran revuelo entre el pueblo gitano ya que en el tema canta el Yeli (canto de rito en las bodas gitanas), y posteriormente ella se defiende argumentando que lo que canta no es el Yeli, sino que se debe a una confusión que la letra dice “ali ali ali”. 

Más allá de la polémica sobre si canta el Yeli o lo que pronuncia es “ali”, la base vuelve a ser la misma. Esa manera de utilizar estos elementos, como en este caso es este canto gitano. Los utiliza sin tener en cuenta su contexto, extrayéndolos de todo sentido y lucrándose de ellos encima sin reconocer la identidad de ellos. 

Con esto no estoy queriendo decir que el flamenco y todo lo que le rodea sea propiedad del pueblo gitano, pero es injusto que a alguien que se agencia de elementos que siempre han pertenecido a una cultura marginal, se esté haciendo un referente de moda y cultura musical gracias a estos elementos y se esté lucrando económicamente, cuando mucha gente ha sido señalada por ello y denigrada.

No se trata de decir esto es mío, esto no puedes usarlo, no puedes cantar así… El problema es el cómo lo haces. Ella cuando le preguntan por el tema simplemente dice que ahora, en estos tiempos y con Internet todo esta mezclado y diluido en la globalización; es decir, no hace mención a ningún elemento en los cuales se ha inspirado o directamente adueñado. No estamos hablando solo de su música, sino más bien de sus videoclips, llenos de elementos calés “vacíos” de significados, convirtiéndolos en un mero disfraz y haciendo de ellos una moda, los cuales si fuesen vistos en otra persona (como han sido vistos siempre en la comunidad gitana) pasan totalmente desapercibidos e incluso despreciados.

Podemos ver cómo habla de ello y lo resume una gitana activista, Noelia Cortés, en su Twitter:

“Cuando sientes cariño y respeto hacia una cultura ajena se nota: eso se traduce en nutrirse y compartir. Es bonito, de ahí manan cosas únicas, pero no es lo que está haciendo ella. Rosalía coge rasgos culturales ajenos, que son la resistencia de pueblos desfavorecidos históricamente, y los usa como quien se pone unas pestañas postizas. Desde su privilegio racial y económico puede vestirse de barrio bajo y de marginalidad sin sufrir lo que sufre la gente que sí vive esas cosas. Habría que plantearse por qué ahora en Malamente nombra a Undebel y se santigua, si es el Dios de los gitanos y a nosotros lleva tiempo ignorándonos o bloqueándolos al señalarle lo que no hace bien con nuestro pueblo”.

Foto: Engira.net

Que se le atribuya el nombre de flamenco a su música y se la alabe en todos los medios por ello, mencionando también que dentro del panorama musical de jóvenes artistas es la representante de este género y que todas las noticias sobre flamenco actual hablen de ella, hace que se invisibilicen a otros artistas que quizás representan más el flamenco que ella. Por ejemplo, hace unos meses Alba Molina sacó un nuevo disco y fue nominada a los grammy latinos como mejor álbum de música flamenca y ningún medio principal se preocupó por dedicarle ni la mitad de espacio que a Rosalía.

 

Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *