La fórmula de los “flechazos”

Mucha gente se pregunta sobre qué ocurre dentro de nosotros para que nos enamoremos. ¿Será cosa del corazón o habrá alguna fórmula química que hará que suceda?

Algunos estudios recientes proyectan luz sobre el proceso que siguen las personas durante el proceso del enamoramiento.

Como todos sabemos, el amor deja huella en la vida de todas las personas que lo sufren y podemos decir que sus consecuencias se transcriben en reacciones químicas.

Podemos detectar el amor a través de diferentes síntomas: taquicardia, manos sudorosas, mejillas ruborizadas, pérdida del apetito, insomnio…cuando sentimos o padecemos todos esos síntomas significa que estamos enamorados. Y la pregunta que surge es la siguiente: ¿cómo y cuál es el proceso químico que nos produce estos síntomas?

Una posible explicación surge de un estudio llevado a cabo por el Departamento de Psiquiatría y Neurociencias de la Universidad de Loyola (EE.UU.). Teniendo en cuenta los resultados de dicho estudio podríamos decir que el hecho de enamorarnos genera una invasión e intrusión de sustancias químicasen todo nuestro cuerpo que son las responsables del bienestar general que siente nuestro cuerpo mientras estamos enamorados.

Según Domeena Renshaw, directora de la investigación, las sustancias que inundan nuestro cuerpo son una mezcla que dopamina (responsable del sentimiento de euforia-ansiedad), adrenalina (responsable de la taquicardia) y norepinefrina (responsable de la falta de sueño).

Al realizar resonancias magnéticas sobre el cerebro, durante el estudio, a personas que estaban enamoradas, se descubrió que el amor aumenta el flujo sanguíneo hacia el centro del placer. Si a esto le añadimos el descenso de serotonina en las neuronas, ¿qué es lo que ocurre? La respuesta sería: se inicia una relación.

Para los investigadores, hay tres fases del amor, que se clasifican en deseo, atracción y apego.

La primera de ellas, el deseo, es una fase conducida por impulsos hormonales. En la segunda fase, podríamos decir que entra en juego el nombrado aumento del flujo sanguino, éste hace que nos sintamos atraídos hacia la otra persona. Y finalmente, la última fase: el apego. Con el tiempo, el organismo se va haciendo resistente a los efectos de las substancias nombradas anteriormente y toda la intensidad que producían, se va desvaneciendo gradualmente. En esta fase aparece un sentimiento más de seguridad, paz y comodidad.

De manera que después de conocer todo esto, podemos decir que ya conocemos el cóctel del amor, la fórmula del enamoramiento… y podemos decir que el proceso de enamorarse es gracias a nuestras hormonas o dicho de otra manera, el amor es una enfermedad fruto de reacciones químicas en nuestro organismo.

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