Phil Collins pide donativos a la salida de su concierto

14 septiembre, 2017

Phil Collins es un buen chico. Nos invita a depositar donativos a la salida del concierto, nos recuerda lo mal que está el mundo y lo culpables que somos todos por consentirlo. Durante la actuación nos habló en español y cuando lo hacía se parecía al Papa. Interpretó In the air tonight subido a un púlpito, como si fuera a damos un homilía. Nosotros, pobres pecadores, asistíamos a su muy iluminada celebración. El escenario estaba poblado de sus «Varilights», un tipo de focos que se mueven alrededor y que utilizan músicos de todo el mundo en régimen de alquiler porque la empresa que los monopoliza, propiedad de Collins, no los quiere vender. También con los beneficios de los millones de discos y entradas que vende. Su público es tan cuantioso como reducida debe ser la discoteca de todos estos seguidores.

La sombra de la «Tambla Motown» planea en todas las canciones bailables de Collins. Planea tanto que sus emulaciones acaban por devorarlas aprovechando la complicidad, conservadora, de la gente que sólo busca buena técnica sonora. Los otros momentos del concierto no son más gloriosos. Caldo «jazz-fusión» del más vulgar y, para colmo, ritmos tribales de los que ha venido en difundir por el planeta su ex compañero Peter Gabriel. La actuación de Phil Collins duró casi tres horas. El escenario estaba diseñado como una gran carpa circular que al final se convertía en un enorme tiovivo.

Phil Collins interpretó todas las canciones que ha vendido en los últimos años. Comenzó el concierto en la batería, tocó el piano, y sobre todo cantó. En concierto como en disco buscando una interpretación lo más próxima a la perfección. Para ello, en esta gira, le acompañan once músicos. Sin embargo, la música pop, y por fortuna, no es sólo ejecución de lujo y caras simpáticas. Las canciones tienen que decir algo, poseer magia, transmitir sentimientos que satisfagan la inquietud de nuestros oídos. Claro que la estadística dice que no miente y tanta gente a la vez ha de llevar razón. Además, quiénes somos nosotros para criticar al bueno de Phil Collins que, como todos sabemos, está absolutamente por encima del bien y del mal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Tags