La trascendencia de los agujeros negros

14 febrero, 2017

Establecer un diálogo con un robot o aprender a naturalizar un elefante. Participar en una mesa redonda sobre la Atlántida. Comprender el funcionamiento de las plantas fanerógamas o la trascendencia de los agujeros negros. Aprender cómo funcionan los avances de algunas de las más peligrosas enfermedades infecciosas que acosan al ser humano. O convencerse, en fin, de las ventajas de reciclar en origen, es decir en nuestras casas, utilizando diferentes tipos de cubos de basura.

A partir de hoy lunes y hasta el 18 de noviembre, será posible vivir todas estas cosas y otras tantas no menos sorprendentes, pues son las fechas en las que se celebra la VII Semana de la Ciencia, evento que se ha convertido en el más importante de cuantos se celebran en nuestro país con la ciencia y la investigación como protagonistas absolutos.

La importancia de tan esperada celebración se certifica tanto por el número de actividades que se concentran a lo largo de estos 14 días (una semana sería a todas luces insuficiente), como por el altísimo grado de participación de los ciudadanos madrileños; se espera la visita de 150.000 personas.

Algo que, según reconocen tanto desde el Ministerio de Educación y Ciencia, como desde la Consejería de Educación de la región madrileña, principales organizadores del evento, «supone la mayor oferta cultural de ciencia y tecnología del año y una de las citas científicas más importantes de cuantas se celebran en Europa».

Un total de 149 visitas guiadas a museos, centros de investigación, bibliotecas, institutos, universidades y otras instituciones; más de 200 mesas redondas, 144 cursos y talleres de diferentes especialidades; 52 excursiones culturales y de naturaleza y más de 30 exposiciones componen el grueso de los actos durante estos días.

Con el fin de facilitar la asistencia del público, muchas de ellas (más de 150) han sido convocadas durante el fin de semana. Otro hecho remarcable es que no sólo se celebrarán en la ciudad de Madrid, sino que los 340 organismos y entidades colaboradores (universidades, fundaciones, hospitales, administración públicas o asociaciones científicas) abren sus puertas estos días, al igual que otros 35 municipios de la región.

Aprovechando la celebración en 2017 del Año de la Ciencia, los organizadores parecen haber echado el resto en una oferta cultural que a priori se antoja tan interesante como inabarcable.

De ello se van a encargar las citadas 340 entidades colaboradoras, entre las que se incluye la totalidad de las universidades públicas de Madrid. También lo harán los más de 2.000 científicos que, de una manera u otra, participan en los diferentes sucesos de estos próximos días.

Con el fin de facilitar su comprensión, las actividades programadas han sido divididas en seis áreas temáticas: La ciudad del mañana, patrimonio y ciudadanía (que integra 96 actividades), Energía, medio ambiente y desarrollo sostenible (196 actividades), Sociedad de la información y las comunicaciones (77 actividades) y Bases del conocimiento (168 actividades).

Bajo el lema Una ciencia para la sociedad, los principales centros de investigación del país abrirán sus puertas a los ciudadanos, para que tengan la oportunidad de comprobar sobre el terreno cómo se hace ciencia en España. En esta parte, se presta especial atención a áreas del conocimiento tan importantes como el medio ambiente y la salud.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es el organismo que más actividades oferta, y abrirá sus puertas a muchos de sus centros, como el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Instituto del Frío, los exitosos Museo Nacional de Ciencias Naturales y Real Jardín Botánico, o el Centro Nacional de Biotecnología.

Los participantes también podrán visitar el centro de control del metropolitano madrileño, el laboratorio de geodinámica y mareas terrestres del Valle de los Caídos (San Lorenzo de El Escorial), las instalaciones de la NASA en Robledo de Chavela y las que la Agencia Espacial Europea (ESA) posee en Villafranca del Castillo.

Las medidas de seguridad más estrictas se aplicarán en el laboratorio de Alta Seguridad Biológica del Centro de Investigación en Sanidad Animal, donde se obligará a ducharse a los visitantes, que además no podrán visitar ninguna granja en los días posteriores. No en vano se trata de uno de los laboratorios biológicos de mayor seguridad que existe en todo el mundo.

Los ingenieros mostraran al público los primeros robots portátiles de asistencia personal, la importancia de la ciencia de los materiales en la Fórmula 1, explicarán la historia del cobre y la aplicación de las matemáticas en criminalística.

Las conferencias de la Semana de la Ciencia tratarán todo tipo de temas, desde la relación de las ranas con el cambio climático, hasta el descubrimiento de las lenguas perdidas, conocer el número áureo o explicar las claves de la radicalización terrorista.

Para estar acorde con estos tiempos que vivimos, los participantes que lo deseen tendrán la posibilidad de crearse un blog personal. Otros, por el contrario, también podrán ir a un taller matemático de pompas de jabón, ver una exposición de insectos prehistóricos que se han preservado en ámbar, e incluso aprender trucos tan sorprendentes como averiguar la edad de las personas que uno tiene delante con sólo fijarse en sus dientes.

Las actividades son todas gratuitas, aunque es conveniente hacerse con la programación de esta VII Semana de la Ciencia y formalizar la correspondiente reserva, pues el riesgo de encontrarse con las plazas cubiertas es alto. Estas actividades van dirigidas a todo tipo de público, para nada especializado. Desde niños, que podrán descubrir la física de la plastilina, a nuestros mayores, que tendrán la oportunidad de aprender a «conectarse con su nieto».

El objetivo final de tan ambiciosa iniciativa, que también se organiza en otras partes de la geografía española, así como en otros países europeos, es difundir los conocimientos científicos y tecnológicos, y abrir los centros de investigación al ciudadano, demostrando el papel omnipresente que tiene la ciencia en nuestra sociedad.

Coincidiendo con la VII Semana de la Ciencia se celebra también la Semana del Emprendedor de Base Tecnológica 2007, un conjunto de actividades destinadas a fomentar a los emprendedores, promotores e inversores en proyectos tecnológicos en la Comunidad de Madrid.
Por último, reseñar que por segundo año consecutivo, la Semana de la Ciencia transportará su conocimiento a las aulas de los Institutos de Educación Secundaria de la región madrileña.

Un total de más de 10.000 estudiantes madrileños se verán beneficiados, conociendo el trabajo que desarrollan investigadores y científicos, de la mano de más de 60 profesores de reconocido prestigio que visitarán a otros tantos institutos de Enseñanza Secundaria.

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