En españa todo es posible, salvo pedir cita con el médico en el ambulatorio del barrio

La Atención Primaria en la Comunidad de Madrid es el gran elefante en la habitación de esta campaña. Miles de madrileños no pueden acceder con facilidad a su médico de cabecera, pediatra o enfermera. En la mayoría de centros, la aplicación Cita Sanitaria muestra recurrentemente el siguiente mensaje: «No se encontraron citas en los 14 días siguientes a la fecha indicada». Al llamar por teléfono, el contestador les mantiene en espera hasta que se cuelga, y al acudir presencialmente a los ambulatorios, los pacientes encuentran carteles que les ruegan no acudir sin cita previa. En definitiva, un bucle que solo concede acceso rápido a las emergencias o a los casos de covid-19.

Foto: Una enfermera atiende a una paciente frente al centro de salud de Abrantes, en Carabanchel (Madrid), este viernes. (David Brunat)

Cada mañana, Javier Torres, médico en el céntrico pero destartalado ambulatorio que hace esquina entre las calles La Palma y Norte, imprime la agenda de pacientes que empiezan a llegar a las nueve de la mañana. En la sala de espera, las sillas están ocupadas por folios tachados y aún quedan restos de aquellos ‘recorridos covid’ que se implementaron en la primera ola, pero que en sitios tan angostos como el Palma Norte no tienen mucho sentido práctico, solo melancólico. Tras una mampara, el recepcionista se prepara para que en breves minutos comience la maratón de llamadas y el teléfono suene sin parar durante toda la jornada. Estos días, muchos pacientes insisten en hablar con sus médicos de cabecera para preguntar, por ejemplo, si deben ponerse la vacuna o cuándo demonios les va a tocar.

Hoy, la lista de Torres es de 41 personas entre citas presenciales y telefónicas, pero, según apunta, siempre suele ampliarse en otros 15 o 20 con los casos urgentes que le llegan o las llamadas que le filtran desde recepción. El centro no es de los que peor están, aunque les faltan un puñado de plazas por cubrir y su ratio es de un médico por cada 1.900 habitantes. «Lo aconsejable es que solamente en caso de emergencia se superen los 1.500», dice el médico. En la zona sur de la capital, la ratio suele superar los 2.500 en varios centros.

placeholderTorres, en su consulta. (A. V.)
Torres, en su consulta. (A. V.)

Desde antes de la pandemia, los 262 centros de salud madrileños padecían una preocupante falta de profesionales, situación que se ha agudizado a lo largo de este año con el ‘burnout’ de muchos sanitarios y el afloramiento de cientos de pacientes crónicos con enfermedades mal controladas o de nueva aparición, detectadas mucho más tarde de lo habitual.

A diferencia con ‘qué hacer con el Zendal’, el problema con la Atención Primaria es complejo en su evaluación, desigual en función del territorio y no admite soluciones simples, varitas mágicas o titulares impactantes. Quizá por ello, ningún candidato —tampoco los de izquierdas— se atrevió a mencionarlo esta semana en el debate electoral de Telemadrid. «En el debate, me quedé pasmado con Mónica García, porque ni le mencionó a Ayuso que en noviembre pasado desconvocamos una huelga porque nos iban a poner el mismo sueldo que a los médicos hospitalarios y jamás lo cumplieron», dice Torres, «tampoco Ciudadanos, que al candidato se le llenaba la boca con la primaria y yo pienso, ¿pero no han estado gobernando dos años?».

 

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