Deja en herencia todo su patrimonio a los niños de su pueblo para que puedan estudiar

Deja en herencia todo su patrimonio a los niños de su pueblo para que puedan estudiarVirginia Pérez Buendía era la última descendiente de una familia de empresarios harineros. Falleció sola sin ningún pariente directo, por lo que decidió dejar en herencia todo su patrimonio para que ningún niño de su pueblo se quede sin estudiar.

Aunque vivían en Madrid, pasaba largas temporadas en Valverde de Júcar, un pueblo de cuenca de unos 1.200 habitantes que la vio nacer y donde heredó numerosas tierras de labor, fincas y otras propiedades.

A pesar de su riqueza, doña Virginia, como la llamaban en el pueblo, llevaba una vida austera, entregada al cuidado de sus animales. En 1983 redactó su testamento, que nunca fue modificado, en el que dejaba en herencia todo su patrimonio para financiar los estudios de los niños de Valverde que pertenecieran a familias con menos recursos y tuvieran un buen expediente académico.

Ahora, se constituirá una Fundación con su nombre. Ésta deberá enfrentarse a la ardua tarea de establecer los criterios que determinarán qué niños podrán o no beneficiarse de la herencia de doña Virginia.

Sobre Elisabet

Soy pedagoga y miembro de la Asociación de Prensa Juvenil. Me interesan los temas relacionados con las nuevas tecnologías, la educación, la literatura y el cine.

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