Adolescente feliz, adulto sano

Según un estudio, los jóvenes que viven una adolescencia feliz tienen una mayor probabilidad de disfrutar de una mejor salud, tanto psicológica como física, cuando sean adultos.

El informe “La felicidad y la percepción de la salud”, realizado por científicos de la Universidad Complutense de Madrid, explica que el hecho de ser optimistas y felices ayuda a fortalecer el sistema inmune y, por tanto, protege de enfermedades. Tal y como relatan los expertos, cuando nos dominan las emociones negativas aumenta la producción de cortisol, la hormona del estrés, que perjudica al sistema inmune.

Los adolescentes felices fuman menos, hacen más deporte, beben menos alcohol y comen menos comida basura.

Por otro lado, una investigación realizada por la Universidad del Noroeste, en Evanston (EE.UU.), asocia la felicidad en la adolescencia con una mejor salud en la vida adulta. En el texto se afirma que los adolescentes felices suelen tender en menor medida a conductas peligrosas como, por ejemplo, el consumo excesivo de alcohol.

La Universidad de Cambridge (Reino Unido) también publicó, en 2011, un estudio en el que concluía que quienes habían sido más felices durante la adolescencia tenían mejores relaciones personales, más satisfacción en su trabajo, una mejor salud mental y una vida social más rica en la vida adulta.

Por todo ello, cabría detenerse y pensar cómo podemos aumentar nuestra felicidad, disfrutar de la vida y fomentar la confianza y el optimismo. Aunque no existe una fórmula igual para todo el mundo, sí que existen factores que nos causan satisfacción como realizar actividades sociales con la pareja y los amigos y disfrutar de aficiones como la lectura.

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Sobre Elena

Licenciada en Pedagogía, colaboro desde hace años en varios proyectos de la Asociación de Prensa Juvenil, ¡incluido este fantástico periódico! :)

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