Trollear, cada vez más difícil

Puede que no lo sepamos pero que hayamos sido atacados alguna vez por un troll, un usuario de Internet que se aprovecha de la libertad y la anonimidad que le proporciona la Red para denigrar o difamar.

Diferentes entidades están debatiendo cómo poner fin a esta actividad, sin violar la libertad de expresión y el derecho al anonimato del que se vanaglorian los internautas. El gobierno del Reino Unido ha propuesto una ley que obligaría a todas las páginas de Internet que producen contenido para el país a identificar a los usuarios que publiquen mensajes o vídeos difamatorios.

Se trata de responsabilizar a los operadores de páginas de Internet de lo que aparece en sus web e intentar acabar con incidentes como el protagonizado por Sean Duffy. Este joven británico de 25 años fue condenado a 18 meses de cárcel en septiembre de 2011 por, entre otras ofensas, criticar en Facebook a una adolescente de 15 años que murió al chocar con un tren y a otra que, supuestamente, falleció de un ataque de epilepsia.

Por otro lado, Gawker Media, un conglomerado de blogs estadounidense que recibe millones de visitas cada mes, ha lanzado un nuevo sistema de comentarios para sus páginas con el que pretende acabar con el trolling. En sus publicaciones sobre tecnología o ciencia ficción se permite el uso de malas palabras que provienen de fuentes anónimas. Sin embargo, ahora, según ha explicado el editor A.J. Daulerio, la página desarrolla un algoritmo que permite que los usuarios de Gawker Media voten, editen y curen los mejores comentarios. De este modo, los textos más pertinentes serán los que tengan más visibilidad.

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Sobre Elisabet

Soy pedagoga y miembro de la Asociación de Prensa Juvenil. Me interesan los temas relacionados con las nuevas tecnologías, la educación, la literatura y el cine.

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