Samaritano español en China

Josep Solà-Niubó nació en Badalona hace 43 años y, desde que dejara su trabajo como informático en la Generalitat, se dedica a viajar por el mundo. Estando en China, fue testigo de un percance que, gracias a su ayuda, tuvo un final feliz.

El pasado 5 de abril, Josep paseaba en bicicleta por Xinzhuang, un pueblo de la provincia oriental de Jiangsu, cuando una mujer le interrumpió el paso llorando y visiblemente nerviosa. Tras quitarle las manos del manillar lo arrastró hasta un estanque en el que descubrió inmóvil el cuerpo de un niño. Cuando se disponía a rescatar al pequeño, un joven chino llamado Tang Shanlu se lanzó a por el niño. Al sacarlo del agua se lo entregó y él, sin saber primeros auxilios, comenzó a hacerle un masaje cardiaco en el pecho e indicó a la madre que le practicara el boca a boca al menos, que no se movía. Al cabo de unos minutos, cuando ya pensaban que el niño había fallecido, éste echó un montón de agua por la boca y abrió los ojos.

Tras su comportamiento, la Fundación Justicia y Coraje le ha concedido el premio al Buen Samaritano, dotado con 5.000 yuanes (631 euros). En mayo, Josep regresó a Xinzhuang para recoger su premio y conocer a Xinzhu, el niño al que salvó, y a Tang Shanlu, el joven que le ayudó en el rescate y que también ha sido galardonado.

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